“EL COMIENZO DE UN VUELO: AUGUSTO ULDERICO CICARÉ”

Augusto Cicaré en el «Cicaré I»

Augusto Cicaré en el “Cicaré I” con una maqueta del “Cicaré II”
Fotografía: “Aquí Saladillo” – 01/04/1967

Todos sabemos hoy de lo alto que ha resultado el vuelo de “Pirincho” Cicaré, y cuánto más alta aún sigue siendo su humildad. Pero hubo un momento en el que ese vuelo se inició y el joven Cicaré apenas si accedía a mostrar su maravillosa obra. Es más, muchos ni siquiera llegaban a percatarse de la trascendencia de la máquina que tenían ante sus ojos. Cuenta “Beto” Benítez en su “Cronología Histórica” que en la muestra industrial y de maquinarias agrícolas, que se hizo en los festejos del Centenario en 1963, “un joven de Polvaredas, Augusto Ulderico Cicaré (26) exhibe en la plaza principal un helicóptero incompleto. Poca gente le presta atención”.

A partir de un reportaje que le realizara Oscar Fueyo Álvarez, para “Aquí Saladillo”, en abril de 1967, rememoramos aquellos primeros momentos en los que Cicaré remonta vuelo desde su Polvaredas natal.

Motor diesel de Cicaré

Motor diesel fabricado por Cicaré, para proveerse energía eléctrica
Fotografía: “Aquí Saladillo” – 01/04/1967

Comienza el periodista presentando a su entrevistado a los lectores: “Augusto Ulderico Cicaré, argentino, de 29 años, habitante de Polvaredas, provincia de Buenos Aires, cerca de Saladillo. Este hombre joven de nuestra patria, tiene en su haber, nada menos, que ser el primer constructor de un helicóptero en toda Sud América. Y vive al amparo de la modestia. Sin querer que nadie hable de su maravillosa obra”.

Piezas del rotor de cola

Piezas del rotor de cola, fabricadas por Cicaré
Fotografía: “Aquí Saladillo” – 01/04/1967

Pero el hábil periodista logra que el entrevistado cuente:

 “Me gustó desde chico la aviación. Siempre leía revistas especializadas y soñaba con poder subir a alguno de esos aparatos y ver la tierra desde arriba. Los provechos que le podía dar el vuelo al campo, mediante las fumigaciones aéreas. Y a medida de que fui creciendo mis ideas también fueron en aumento.

Desde un principio conté con medios muy precarios. No tenía maquinarias, ni material adecuado como para armar el helicóptero. Solamente tenía un torno y tuve que fabricarme la cepilladora, la agujereadora y todas las demás. Además, como carecía de energía eléctrica, tuve que construir un motor diesel que me brindara el material elemento.

Imagínese el trabajo que suponía el ir haciendo en casa las piezas que componen el aparato. La gran compañía que tuve en todo instante fue mi familia”.

Oscar Fueyo Álvarez y Augusto Cicaré

El periodista Oscar Fueyo Álvarez junto a Augusto Cicaré en el “Cicaré II”
Fotografía: “Aquí Saladillo” – 08/04/1967

La tarea había comenzado en 1961 y durante tres años, Augusto, aprovechando cada momento libre que disponía, le fue dando forma a su sueño. Por fín, en 1964 realizó el vuelo experimental con el “Cicaré I”. “Volamos 13 metros”, señala.

Polvaredas le dio crédito a su obra y se formó la agrupación “Amigos de Cicaré”. Organizaron festivales, juntaron fondos e hicieron posible la realización del “Cicaré II”. “Ya con el «Cicaré II» alcancé éxito alentadores. Realicé vuelos por campos vecinos y en ningún momento falló”, comenta Cicaré.

Esqueleto del Cicaré I

Esqueleto del Cicaré I
Fotografía: “Aquí Saladillo” – 08/04/1967

Luego seguirá la obra que todos conocemos y recordaremos en otra oportunidad. Este fue el comienzo, el momento crítico de remontar vuelo por primera vez.

Cerramos con las palabras del Director de “Aquí Saladillo”: “Esta obra se realizó gracias al empeño y dedicación de un hombre humilde, que no posee ningún título, ni vive al amparo de las grandes ciudades; al contrario, está a muchos kilómetros, en un modesto pueblito de campo, que el día de mañana será famoso por el empeño y sacrificio de uno de sus hijos”.

Cicaré I en vuelo

Cicaré I en vuelo
Fotografía: “Aquí Saladillo – 01/04/1967

Cicaré II en vuelo

Cicaré II en vuelo
Fotografía: “Aquí Saladillo – 01/04/1967

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