“FUNDAR SALADILLO EN LA PARVA”

Dionisio Pereyra

Dionisio Pereyra
Capitán del Fortín “La Parva”

A fines de 1862, el Ministro Mariano Acosta, le encarga al juez de Paz de Saladillo, que forme una Comisión que se ocupe de buscar el mejor lugar para fundar el pueblo.

Esa Comisión quedó formada por el propio Juez de Paz, Tomás Álvarez, Joaquín Cazón, Federico Álvarez de Toledo y Antonio Bozán.

Reunidos estos hombres discutieron largamente sobre el asunto y con opiniones divididas deciden, el 19 de enero de 1863, que el lugar más conveniente era junto al Fortín Arévalo, en el paraje conocido como “La Parva”.

No era esta una idea descabellada para la época. Era frecuente que los fortines de la frontera dieran origen a nuevos pueblos, a los que se consideraban protegidos por las guarniciones militares allí apostadas. Este es el caso, en nuestra zona, de los pueblos de Navarro, Lobos, Montes, 25 de Mayo, General Alvear, Tapalqué, Azul y más allá Tandil. Pero también es cierto que este era un punto expuesto a la lucha de los Pueblos Originarios que defendían sus tierras. Este fue el motivo de la discusión entre los miembros de la Comisión.

“La Parva” se encontraba al sudoeste del Partido, en tierras que hoy pertenecen a General Alvear. Se trataba de un médano cuyo aspecto, a lo lejos, se asimilaba a una «parva» de pasto. Los indios lo utilizaban para ocultarse y como zona de ingreso de los malones.

Era ciertamente un punto estratégico, equidistante entre el Fortín Esperanza (hoy General Alvear) y El Mangrullo, a cargo del Comandante Dionisio Pereyra. Tal es así, que en 1858 se decide crear allí un fortín, al que en un principio se conoció como “La Parva” y más tarde se denominó “Coronel Arévalo”.

Su construcción estuvo a cargo de Antonio Bianchi y constaba de dos cuadras, divididas en tres piezas cada una; dos edificios de 10 varas de largo y una cocina. Los muros que lo rodeaban, eran de 3 varas de alto, incluyendo el cimiento. (La vara equivalía a poco menos de 1 metro). Las paredes eran de adobe, con techos de paja.

Al frente de la guarnición fue nombrado Dionisio Pereyra, con el cargo de Capitán y lo acompañaban el Teniente 1º José María Páez, el Teniente 2º José María Caraballo y el Alférez José María Juárez. A partir de Julio de 1860 estuvo a cargo del Capitán Felipe Cuenca.

Como es evidente, esta idea no prosperó, pero de haber resultado así, Saladillo estaría ubicado sobre “La Parva”.

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