“SALADILLO: 24 DE MARZO DE 1976”

Teniente Primero Carlos Elizathe

Teniente Primero Carlos Elizathe
Intendente de facto de Saladillo

Camiones repletos de soldados ingresaron aquella mañana por las calles del pueblo. Pertenecían al Comando Subzona Defensa 12 de la Brigada de Caballería Blindada 1, con asiento en Azul. Venían en nombre de la Junta de Generales que en Buenos Aires acababa de derrocar a la Presidenta María Estela Marínez de Perón.

Se estacionaron frente a la Municipalidad y de ellos descendió el Teniente Primero Carlos Alberto Ramón Elizathe, a cargo del operativo. Se dirigió al despacho del joven Intendente Ariel Horacio Delía y le comunicó que quedaba destituido de su cargo y que sería trasladado a su casa en carácter de detenido. Así daban comienzo en Saladillo aquellos años fatídicos de nuestra historia.

Seguidamente, Elizathe se dispuso a tomar juramento para asumir como Intendente de facto en nuestro pueblo. Pero el acto se vio sorpresivamente interrumpido, hacía falta una “Biblia”. Es que esta gente venía a hacer las cosas “como Dios manda”, claro, que en el camino se les perdió el 5º mandamiento que ordena: “No Matarás”.

Subsanado el inconveniente, el Teniente asumió su nueva investidura y atribuyéndose la totalidad de los poderes, sancionó la siguiente Ordenanza:

 

“Vistas las directivas impartidas por el Señor Comandante de la Subzona 12 y en uso de las facultades que le son propias, el interventor Municipal del partido de Saladillo, sanciona lo siguiente:

Artículo 1º: Disuelve el Consejo Deliberante de la Municipalidad de Saladillo.

Artículo 2º: Los bienes e instalaciones del mismo quedarán bajo custodia del Secretario del mencionado organismo, quien será responsable de los mismos hasta su recepción bajo inventario por la persona que se designe.

Artículo 3º: Comuníquese, publíquese y archívese.

Firmado: Carlos Alberto Ramón Elizathe, Tte 1ro, Interventor Municipal del Partido de Saladillo”

 

De inmediato inició su “Proceso de Reorganización Municipal” y se pusieron en marcha rumbo al Corralón Municipal, que por aquellos años estaba donde ahora se encuentran los departamentos de la Avenida San Martín, junto a la Escuela Industrial. Allí hizo formar a los trabajadores ridículamente, como si de un escuadrón militar se tratase. Les impartió las malas nuevas y dejó cesantes a todos aquellos de reconocida militancia peronista, más de veinte.

También fueron intervenidos los sindicatos y muchos de sus delegados detenidos.

Pero no bastaba con detener a los políticos e intimidar a los trabajadores, debían también controlar el pensamiento. Fue así que se retiraron de los anaqueles de la Biblioteca Mitre, muchos libros que quedaban prohibidos para el público, y la casa de nuestra poetiza, Susana Soba, fue allanada.

Tres jóvenes radicales escribían periódicamente en el semanario “El Argentino”: Carlos Gorosito, Francisco Ferro y Javier Quinterno. Por estos “molestos escritos” será allanada la casa de Gorosito y la del director del periódico, Julio Fernando Volonté, quien fue detenido. En La Plata, Javier Quinterno estuvo desaparecido en el Centro Clandestino de Detención “La Cacha”, durante 36 días.

También el joven comunista, Jorge Luis Cura, estuvo detenido y torturado en Azul.

Las gestiones de Elizathe no fueron prolongadas, duraron lo suficiente como para dejar “las cosas en orden”. El plan de los militares fue delegar en los municipios, la administración en “civiles de su confianza”. Sobre esta cuestión informa “El Argentino” del 8 de Abril de 1976:

“Con referencia a quien sería la persona que ocuparía dicho cargo en forma definitiva fueron muchos los nombres que la imaginación del vecindario echó a rodar durante la semana pasada; pero en realidad y al estar por fuentes bien informadas, en el momento de escribir estas líneas, serían dos los vecinos que se postulan con más posibilidades para conducir el municipio, uno el Dr Dionisio Ferré y otro el contador Roberto Ugartemendía, jóvenes y apreciados profesionales de nuestro medio, que contarían con el apoyo de fuerzas vivas locales, mencionándose a tal efecto al Centro Comercio Propiedad e Industria; Sociedad Rural de Saladillo; organizaciones eclesiásticas  y Rotary Club. Se agregaba además, que cualquiera fuera el designado en el cargo, el otro acompañaría en el equipo de gobierno”.

La elección recayó sobre el abogado Dionisio Ferré, afín a las “organizaciones eclesiásticas”.

4 Comments

  1. jose alberto molfino 2015/03/26 9:13 Responder

    El tiempo demostró que no solo fueron unos asesinos sino que además se robaron todo y entregaron el país.

  2. Alejandro Mariotto 2015/04/02 17:42 Responder

    Memoria, Verdad y Justicia!!!!!
    Nunca Más!!!!!!!!!!
    Democracia para toda la vida!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  3. Caros A. Macchiaroli 2015/12/03 5:21 Responder

    Dejen de mentir a la juventud, Ellos, solo cumplieron con su deber, defender a este país de las atrocidades que hacían esos asesinos y secuestradores que se escudaban, diciendo que eran peronistas y lo único que querían era robarse todo y tenernos a todos como sus esclavos. Hoy parece que solo se tiene que contar los muertos de los terroristas, ¿y los inocentes que asesinó la guerrilla ?. Que lastima parece que los derechos humanos son solo para algunos…..

    • admin 2015/12/03 11:15 Responder

      Señor Carlos Macchiaroli:No acepto su acusación de mentiroso y mucho menos a los jóvenes, los de aquellos años que fueron las víctimas y los de hoy que precisamente deben saber la verdad que usted pretende distorsionar. La nota que nos ocupa está debidamente documentada. El deber de los militares era proteger al pueblo con las armas que este les confió y respetar la Contitución. Son los Jueces de la Nación los que han dictaminado que eso no ocurrió y por lo tanto fueron “Traidores a la Patria”. Los jóvenes perseguidos no fueron solamente peronistas, como usted sostiene. Como lo expresa la nota, también lo fueron radicales (entre los que se encontraba nuestro actual intendente), socialistas, comunistas y artistas, trabajadores, etc. Es decir, el pueblo.
      Respecto a robarse todo, sería largo hablar de la gestión de Martinez de Hoz, pero robaron algo más valioso que el dinero: robaron vidas, robaron niños…
      Hace pocos días fue recuperado el nieto 118, Martín Ogando, hermano de Virginia Ogando, la que fue nuestra vecina y murió por el dolor desgarrador de no encontrar a su hermano. Esto es una atrocidad, una verdad a gritos que nuestros jóvenes deben conocer.
      Marcelo Pereyra

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