“REFLEXIONES DE UN 2 DE ABRIL”

Plaza Islas Malvinas

Plaza Islas Malvinas

Con la intención de evocar esta fecha tan reciente, en tiempos históricos, y tan dolorosamente vigente, busco en los anaqueles de la hemeroteca el sobre con los ejemplares de “El Argentino”, el periódico saladillense de 1982.

Amarillentos y con treinta y tres años de polvillo acumulado, los retiro cuidadosamente y comienzo a pasar las hojas, hasta llegar al Nº 4440, del Jueves 8 de Abril de 1982.

“La Recuperación de las Islas Malvinas” es el título principal de la portada.

Antes de comenzar a leerlo, pienso en la dificultad del periodista de aquellas horas, para reflexionar en caliente, sobre un tema tan caro al corazón de los argentinos, en el contexto de una dictadura que daba sus últimos manotazos de ahogado.

Quiero compartir con ustedes algunas de aquellas reflexiones, de aquel 2 de abril, del periódico “El Argentino”, dirigido por Julio Fernando Volonté:

El pasado viernes 2 de abril de 1982 fue un día de auténtico júbilo para todo el pueblo argentino, porque una cuestión pendiente desde hacía un siglo y medio, era finalmente saldada por la única vía que quedaba: el empleo de la misma fuerza con la cual se originó en 1833 (…) y el día finalmente llegó: el 2 de abril de 1982 la bandera argentina volvió a flamear orgullosa sobre las Malvinas, parte indiscutible de nuestro territorio nacional”.

Reflexiona luego acerca del carácter semicolonial del imperialismo inglés, que la Argentina había tenido en el pasado:

Había quedado roto el tabú del recuerdo del poderío británico, que seguramente durante muchas décadas inhibió los reflejos de generaciones de argentinos. Ese viejo Reino Unido, que durante el siglo XIX y comienzos del XX, era la primera potencia del mundo, dueña y señora de los mares, extendiendo su poder colonialista; había quedado definitivamente atrás”.

Y la reflexión se torna clara y valiente, al cuestionar a quien fuera el Ministro más fuerte de la dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz:

No olvidemos que durante su nefasta gestión, en 1979 fueron concedidas a la Shell las áreas «Río Gallegos» y «Magallanes», 13.400 kilómetros cuadrados frente a las Malvinas que los británicos, dueños parciales de la Shell, se seguían negando a restituirnos. El pasado viernes quedaban también atrás las concepciones entreguistas, opuestas a ese ideal que siempre hemos defendido: la soberanía nacional no se negocia”.

A esta altura de la nota, quedaba claro que la usurpación de nuestras Islas Malvinas fue una maniobra colonialista y que al gobierno militar le había importado bien poco la defensa de nuestra soberanía.

Se pregunta entonces el periodista: “¿Por qué se tomó finalmente esta decisión?

A las razones históricas, jurídicas, geográficas y hasta geológicas, el foco se centra en el ocaso del gobierno militar.

“A todo ello se suman los importantes factores políticos internos, con un proceso ya agotado, que hacían urgente no demorar la elección de la fecha, para oxigenar el gobierno y abrir una nueva etapa, que puede llegar a tener infinidad de resultados”.

Y viene entonces la advertencia al pueblo, para que no lo tome desprevenido. Y recurre a la memoria, haciendo lectura de otro hecho reciente de la dictadura:

Tenemos aún muy fresco el recuerdo del año 1978, cuando la obtención del campeonato mundial de fútbol por parte de la Argentina, generó un estado de euforia general en nuestro pueblo (…) Sin embargo, el gobierno martinezdehocista del general Videla, dilapidó la euforia colectiva, y prosiguió inmutable en su plan destructor de nuestra economía”. Y me permito reforzar la idea diciendo que no fue solo destructor de nuestra economía, sino también destructor de vidas, en el sentido más literal de la palabra. Y destructor de las vidas más preciadas, las de nuestros jóvenes, la de los jóvenes militantes y la de los jóvenes héroes, combatientes en Malvinas.

Cierra la nota recordando que apenas unos días antes, el 30 de Marzo, el gobierno militar había reprimido “los reclamos del pueblo trabajador de «Paz, pan y trabajo»”.

Continué recorriendo los periódicos y las noticias sobre el desarrollo de la guerra y su triste final. No encontré mención alguna del regreso a nuestro pueblo de los Combatientes. No fue omisión del periodista, simplemente no se los recibió con los honores que merecían.

Hoy sí honramos a nuestros héroes en este día. Pero, ¿cuál es el modo de honrarlos?

Sin dudas nombrarlos, colocar placas en los lugares públicos, contar sus historias personales, reconocer a las familias de quienes han entregado la vida y abrazar, y condecorar, a los que felizmente regresaron.

Pero, todo ello no tiene sentido si no vemos con claridad lo que “El Argentino” vio, en momentos en que resultaba difícil ser claros: “¡La Soberanía no se negocia!”. Y la soberanía no es solamente la territorial, también lo es la económica y la cultural.

Tener memoria sobre el rol de los imperialismos y lo que significó la dictadura militar. El 2 de abril, tan cercano cronológicamente al 24 de marzo, son fechas que necesariamente se entrelazan.

Memoria, Verdad y Justicia por nuestros Héroes de Malvinas.

Hoy los argentinos, con todos sus vaivenes, disfrutamos de una paz democrática. Próximamente iremos a las urnas y podremos decidir nuestro destino. Emitir el voto, sin traicionar nuestros principios, es quizá el mejor modo de honrar a los Héroes de Malvinas.

Que no nos engañen con “mundiales de fútbol o espejitos de colores”: “¡La Soberanía no se negocia!”.

Marcelo Pereyra 

One Comment

  1. Alejandro Mariotto 2015/04/02 18:13 Responder

    Muy buena la nota. Merecido homenaje a nuestros HÉROES DE MALVINAS y a quienes dieron la vida para que la Democracia de nuestro país, a partir del 10 de diciembre de 1983, sea para siempre.

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