“LOCOS EN EL AIRE: RADIOTEATRO EN EL MUSEO”

Locos en el Aire

Locos en el Aire

Desde la entrada del Museo se apreciaba lo linda que estaba la plaza, el viernes a la tarde, con el inicio de la Feria del Libro. De pronto, numerosos grupos de chicos provenientes de todos los barrios de la ciudad, llenaron de bullicio el edificio del Museo. Venían a ver, como parte de las actividades de la Feria, una obra de teatro del grupo “Sin Rueditas” sobre la historia de la radiofonía.

Alrededor de la vieja Marinoni, en la Sala de Medios, se juntaron chicos y adultos, expectantes por lo que allí se iba a desarrollar.

Claudia Calcedo, coordinadora del Museo y directora del grupo “Sin Rueditas”, trató de hacerles imaginar a los chicos un mundo sin celulares, sin internet, sin televisión, sin radio, sólo con periódicos como los que allí se exhiben. En las caritas de los nenes se veía que un mundo así era impensado.

Locos en el Aire

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Impensado fue también para la generación de 1920, que se pudiera escuchar hablar a alguien, a cientos de kilómetros de distancia y que su voz fuera transmitida por el aire. Esa era sin embargo la idea que tenían en mente Enrique Susini, Miguel Mujica, César Guerrico y Luis Romero. Ellos andaban por los techos de Buenos Aires colocando antenas y la sociedad los bautizó burlonamente: “Los Locos de la Azotea”. Sin embargo, fueron estos “locos” los que iniciaron la radiofonía argentina.

Mientras Claudia Calcedo intentaba explicar a los chicos la evolución de las viejas radios a lámpara, a las más pequeñas a transistores, su relato se vio interrumpido por voces que venían de los altos del Museo.

-“Mujica, alcancemé ese cable”, pedía Susini. Desde el público, una joven dama, vestida de época y con aire cholulo, comprendió que eran “Los Locos de la Azotea”, que andaban por allí instalando sus antenas. Ante el pedido de la joven, todos fueron invitados a subir, para presenciar una audición de radio.

El público pasó por un túnel de tiempo, que los transportó a 1920, y ascendieron al auditorio del Museo.

Dos vecinas de barrio, del Saladillo de 1920, conversan sobre la novedad de la radio. Una de ellas ha conseguido comprarse un radio receptor, artículo de lujo que sólo poseían los miembros más pudientes de la sociedad. Con ironía le refriega a su vecina que ella pertenece a ese círculo selecto. La otra, sin embargo, le comenta que tiene entradas para ir al Teatro Marconi, a ver en vivo a la Compañía Podestá que llega a Saladillo.

Se desarrolla entonces una audición de radio, con sus publicidades y una romántica radionovela en la que el beso de los enamorados no es más que un sonidista que se besa la mano, despertando la carcajada de todos los chicos.

Rocío Arisnabarreta, Santiago Almada, Iñaki Martí, Matías Fernández y Juan Rivarola, fueron los encargados de transportar al público a ese mundo lejano de los radioteatros. Que la experiencia fue agradable lo mostraban las caras sonrientes con las que regresaron al presente.

Locos en el Aire

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2 Comments

  1. Susana Diaz de Cespedes 2016/09/18 15:48 Responder

    espectacularrrrrrrrrrrrrr!!!!!!!!!!!!!..que buena idea!!!!!!!!!!!!!!!

  2. Claudia calcedo 2016/09/19 14:25 Responder

    Gracias Marcelo por tan hermosa nota sobre nuestra obra y gracias a toda la gente que nos acompaño ¡

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