“ISIDORO MEDINA, EL DEFENSOR DE LOS TRABAJADORES AGRARIOS”

Don Isidoro Medina

Don Isidoro Medina
Foto de la colección del Museo de Saladillo

Hombre estudioso, idealista y por lo mismo de renovadas y briosas inquietudes espirituales, capaz de sentir con verdadera solidaridad social el dolor de los que sufren y sus ansias reivindicatorias en pro de un mejoramiento efectivo y real. Estamos hablando de Isidoro Medina, hijo del pueblo, materialmente humilde pero de quilates positivos en el pensamiento, caso singular de autodidacta y que para nosotros constituye, personalmente, una de las más robustas inteligencias que habitan estas latitudes”.

(Juan Carlos Dellatorre, “La Semana” – 06/09/1931)

Un discurso de Isidoro Medina

Un discurso de Isidoro Medina
Foto de la colección del Museo de Saladillo

El derrocamiento del Presidente Hipólito Yrigoyen en 1930 y la restauración conservadora, hunden a nuestro país en la década de la infamia. Los trabajadores en general y los pequeños productores agropecuarios en particular, se verán seriamente afectados.

En una economía esencialmente agrícola ganadera, en la que la industria se encontraba en estado embrionario, la crisis provoca un paulatino despoblamiento del campo. “Allí no hay más que el rudo batallar sin ninguna compensación a tanta lucha. La mayoría de los chacareros son arrendatarios con contratos de términos angustiosos, lo que trae como consecuencia que ni siquiera tenga una casa regularmente confortable, así es que de vuelta de la labor diaria el hombre de campo, en vez de llegar a lo que podría llamarse la alegría del hogar, solo encuentra en su mal ranchujo todas las incomodidades de su mala condición. Después del trabajo diario, al sol, la lluvia y el frío, siempre en malas condiciones, espera como pago de tanto sacrificio la cosecha, si ella viene bien, una vez liquidada y pagada sus cuentas y el arrendamiento del campo, cuentas estas que casi se lo llevan todo, si algo sobra, se emplea generalmente en cubrir las necesidades más apremiantes del vestir, para lo que generalmente apenas alcanza” (“La Semana”, 09/03/1930).

En otra editorial del mismo periódico se expresa: “Gobernado el país por los estancieros, por los dueños y señores de la tierra, todo el sistema de la producción campesina ha sido preparado sobre la base de mezquinas conveniencias de clase. De una explotación inicua y bárbara que tarde o temprano había de repercutir sobre la propia estructura financiera del país, para hacerse insostenible e intolerable al extremo de no poder seguir adelante. Y todo esto hay que modificarlo, hay que reformarlo y edificarlo de nuevo. Reconstruirlo sólidamente sobre las bases de un sistema más justo, más retributivo y sobre todo más racional. «La Tierra para el que la Trabaja»” (“La Semana” – 30/11/1930).

El 1º de Mayo de 1931, los agrarios de Saladillo se reunieron en el Teatro Italiano para conmemorar el día de los mártires de Chicago y deliberar en procura de soluciones que atemperen su afligente situación. Agobiados por los impuestos y los arrendamientos altos, se vive la ironía de que los productores de trigo carezcan de pan.

Es en esos momentos de lucha, que irrumpe en el ámbito político local, identificándose con los trabajadores rurales, Don Isidoro Medina. Militante del Partido Socialista, es un personaje singular, que trasciende los límites de nuestro partido.

En representación de la filial Saladillo, Medina asiste al XIX Congreso de la Federación Agraria Argentina, celebrado en Rosario. Varias de sus intervenciones serán tenidas en cuenta en las resoluciones del Congreso.

Al año siguiente, en el XX Congreso de Federación Agraria, vuelve a asistir Medina en representación de Saladillo, y su actuación una vez más incide en las resoluciones de los congresales. El principal reclamo de los agrarios es la subdivisión del latifundio y su entrega en propiedad a los agricultores.

La presencia batalladora de Medina hace que la zona de El Trigo sea el polo de la lucha agraria. En Febrero de 1933 se realiza allí una asamblea de la cual surge un petitorio, que es representativo de los problemas que aquejan a los productores.

Se aleja de la Federación Agraria por diferencias ideológicas, pero continuó con su militancia a favor de los trabajadores rurales, desde el Partido Socialista. En El Trigo, conformó la Agrupación Cultural de Agricultores Bernardino Rivadavia, y con ésta, el 2 de Mayo de 1935, inauguraron una escuela rural en aquel paraje, cuya primera maestra fue Albina F de Castro. La escuela ofrecía clases para 30 alumnos, hijos de los chacareros de la zona, de primero a tercer grado.

Escuela Bernardino Rivadavia en el paraje El Trigo

Escuela Bernardino Rivadavia en el paraje El Trigo
Foto de la colección del Museo de Saladillo

Lejos de lograrse el objetivo de que la tierra sea para quien la trabaja, la respuesta son los desalojos.

En Agosto de 1942 se produce uno de los desalojos más espectaculares de la provincia, en el partido de Roque Pérez, en el límite con nuestro partido sobre el arroyo Saladillo. Doscientos veintisiete colonos con sus respectivas familias son notificados por el terrateniente Domingo Achaval, que deben desocupar su campo. En Saladillo, un episodio similar se registra en el campo “San Miguel”, donde un grupo de agricultores son desalojados por los dueños de los campos, residentes en España.

Isidoro Medina sale en defensa de los chacareros desalojados. Su voz firme y directa se hace oír desde la tribuna en las esquinas de la plaza y en cuanto acto político le permite expresarse.

Fue varias veces candidato a diputado por el Partido Socialista. Si su figura no tuvo una proyección mayor, fue tan sólo porque su Partido no logró demasiada adhesión en el pueblo argentino.

Candidato a Diputado

Candidato a Diputado
Foto de la colección del Museo de Saladillo

Pero su siembra no fue en vano, su hija, Irma Medina, continuó la lucha de su padre por los hombres y las mujeres rurales (1).

En el Museo se conserva la valiosa biblioteca que Don Isidoro reunió en sus largos años de capacitación autodidacta. En los anaqueles de la Hemeroteca se preservan los ejemplares de “Palabra Socialista”, el periódico que Isidoro Medina publicó en Saladillo.

Desde esas estanterías de libros y amarillentos periódicos aún resuena la voz de Isidoro Medina, que grita: “¡La Tierra para el que la Trabaja!”.

(1) http://historiasaladillo.com.ar/hs/2016/05/irma-medina-la-primer-mujer-candidata-a-intendente-en-saladillo/

Isidoro Medina y su biblioteca

Isidoro Medina y su biblioteca
Foto de la colección del Museo de Saladillo

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