“UNA ELECCIÓN ENTRE RANAS Y SAPOS”

En nuestra nota “Domingo de votaciones en Saladillo, en el Siglo XIX” (1), hemos comentado como eran montadas esas parodias que simulaban elecciones democráticas y populares. Para amenizar este nuevo domingo electoral que nos toca vivir, vamos a compartir una sátira publicada por el periódico “La Voz del Saladillo”, en la que nos pinta el cuadro de las elecciones realizadas el 24 de noviembre de 1872:

«El tiempo está llueve que llueve y las ranas y sapos nos dan un concierto gratuito y continuo. Hace ya algunas semanas que dura así.

Ah!, no olvidemos que el tiempo hizo una tregua el domingo último, las ranas interrumpieron sus cantos y las elecciones municipales tuvieron lugar. Estas terminaron a las cuatro de la tarde y las ranas y sapos de las lagunas de Saladillo volvieron a entonar los mejores de sus cánticos.

Algunos creerán que en las elecciones hubo palos. ¡No señor!

Solamente uno tomó la palabra, otro gritó más fuerte y el primero se calló. El segundo no encontrando competidores se calló a su vez y un silencio sepulcral reinó en la sala.

El Juez de Paz dijo en voz alta: _Ciudadanos, ¿Aceptais los siguientes señores para presidente y escrutadores?

El primer ciudadano miró al segundo, el segundo al tercero y este al cuarto, y así hasta que el último se encontró con la mirada del alcalde.

El alcalde dijo entonces: Sí señor, y el último dijo, sí señor, y repitió el penúltimo, sí señor y repuso el antepenúltimo, sí señor, y así hasta el primero.

Y el Juez satisfecho dijo: Hay unanimidad de votos. Y los cuerpos de los nombrados aumentaron de volumen por la satisfacción y se arrellenaron en los sillones.

Invitados por el Juez, estos pasaron a ocupar sus puestos en la mesa y después del respectivo juramento, empezó la votación.

Los ciudadanos presentaron un papelito que tenían en la mano y al rato la sala se hallaba despejada.

El presidente preguntó al final si no había más votantes y por única contestación del alcalde sacó un papel más grande que el de los demás y dijo: El señor Sinforiano Nomemeto de mi cuartel me ha encargado que vote por él.

_Aceptado, dijo la mesa.

Don Lucas Cabezudo, también.

Don Crisóstomo Metomentodo, también.

Las elecciones terminaron así del modo más pacífico.

Voy a añadir un episodio: Dígame Ud., ¿Le gusta esa lista que Ud. va a presentar en la mesa? _Me gusta el primero, pero los demás no. _ ¿Y entonces por qué vota por ella? _Porque es la lista que me han entregado. _ Ah! Comprendo».

(1) http://historiasaladillo.com.ar/hs/2015/08/domingo-de-votaciones-en-saladillo-en-el-siglo-xix/

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