UN REGALO DE ROSAS A LA ENTRADA DE «EL MANGRULLO»

Puerta de Juan Manuel de Rosas en El Mangrullo

Puerta de Juan Manuel de Rosas en El Mangrullo

Ubicado en el extremo sudoeste del Partido, «El Mangrullo» sigue siendo actualmente, puede decirse, la puerta de entrada de Saladillo, por ese lado. Tierra de pronunciados médanos fue visitado desde antiguo por los Pueblos Originarios. La cercanía del arroyo Saladillo y las lagunas El Potrillo, Mangrullo y La Barrancosa, la hacía un lugar ideal para la caza de los abundantes bichos que anidaban en la zona. Morteros para la molienda, boleadoras y flechas encontrados en las tareas de labranza por los chacareros, dan testimonio de aquella presencia.

Cuando llegaron los primeros blancos, esas tierras fueron entregadas en enfiteusis a los hermanos Roque y Emilio Carranza, quienes instalaron su establecimiento agropecuario allí, en la frontera misma.

El mangrullo fue todo un símbolo de la frontera. Construido de rústicos palos era una sencilla torre que sobresalía del fortín o la estancia, desde la cual se vigilaba el horizonte, atentos a cualquier movimiento de indios. Es por eso que resulta significativo el nombre que los hermanos Carranza eligieron para su estancia, nombre que ha perdurado en el tiempo identificando uno de los principales parajes del Partido de Saladillo.

En aquellos primeros años, en los que estos enfiteutas se instalaron con sus vacas y caballos, y cuando el Gobernador Juan Manuel de Rosas creó el Partido del Saladillo, fueron pocas las incursiones de los indios en la región. Es que Rosas, hombre de campo él también, había asentado su poder en el vínculo estrecho con los gauchos y los indios. En base a tratados de “amistad” con unos y otros, mediante regalos simbólicos se sellaban lealtades que le aseguraban al Gobernador el poder político.

Que hubiesen obtenido las 24.000 hectáreas que aproximadamente tenía la estancia «El Mangrullo», demuestra que los hermanos Carranza eran hombres vinculados políticamente. Expuestos como estaban en los límites de la frontera, necesitaban de la protección del gobierno y eso implicaba en ese tiempo ser rosista sin más ni más. Asistir al Gobernador con caballos para el ejército, vacas para alimentar a la tropa y que se pudiera disponer de sus peones ante la amenaza de un malón, era lo que los propietarios de «El Mangrullo» le ofrecían a Rosas. A cambio contaban con la preciada protección del gobierno y recibían alguno que otro obsequio de parte de Don Juan Manuel de Rosas, su amigo.

Este parece haber sido, según cuenta la tradición, el origen de la puerta de reja que da acceso al jardín que rodea el viejo casco de la estancia «El Magrullo». Bellamente decorada en hierro forjado, la antigua puerta es testigo de la amistad de sus viejos propietarios y Rosas. Así lo ha entendido la familia Lorda, actuales dueños de «El Mangrullo», y como tal la conservan, como preciado patrimonio histórico de nuestra región.

One Comment

  1. TERESA FAIAD 2018/07/01 15:03 Responder

    Estos comentarios de la historia Saladillense, es para mí un gran “rompecabezas”, con el cual voy construyendo un mapa conceptual que por él mediante …aprecio más el presente. hermosa historia de esta bellísima puerta de hierro. Gracias Marcelo, APRECIO MUCHO SU TRABAJO.

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