“CUANDO SE LE QUISO CAMBIAR EL NOMBRE A SALADILLO”

Acceso a Saladillo... o General Arias?

Acceso a Saladillo… o General Arias?

El 11 de setiembre de 1912, muere el Gobernador de la Provincia, General José Inocencio Arias, a quien algunos hechos históricos lo unían estrechamente con Saladillo. En 1874 había dirigido al Batallón Saladillo de Guardias Nacionales, con quienes venció al General Mitre en la batalla de La Verde (1). A comienzos de 1912, siendo ya Gobernador, junto a su Ministro de Obras Públicas, el saladillense José Tomás Sojo (2), viene a Saladillo para  inaugurar el Ferrocarril Provincial.

Su fallecimiento causó un fuerte impacto en el pequeño pueblo y de inmediato se tomaron diversas medidas tendientes a honrarlo, entre ellas la de darle su nombre a la calle Córdoba, actual Álvarez de Toledo.

Fue entonces, cuando el Diputado Vatteone presentó un proyecto para cambiar directamente el viejo nombre de Saladillo por el del extinto Gobernador. Esta propuesta causó una reacción popular sin precedentes en la historia local.

En una reunión realizada en la casa del Dr. Francisco Emparanza se redacta una nota para ser enviada a la Cámara de Diputados. En uno de sus párrafos expresaba: “No desconocemos los méritos del digno General, pero tenemos muy en cuenta que son múltiples las formas y maneras de tributar honores, sin herir las susceptibilidades de un pueblo que en masa quiere conservar su nombre como un respeto a la tradición. Este vecindario ha rendido el homenaje debido a la memoria del extinto, designando una de sus calles con el nombre de General Arias”. La nota fue acompañada por la firma de cientos de vecinos. Sin embargo, no faltaron los oportunistas, como los hay en todas las épocas, que firmaron el petitorio y al mismo tiempo enviaron notas de felicitaciones al Diputado Vatteone, por su proyecto.

Se resolvió también, convocar a una asamblea popular a realizarse el domingo 22, en el teatro de la Sociedad Española.

Bajo el seudónimo de “Magnolia”, una joven de apenas 22 años, escribía en “El Argentino” convocando a la manifestación: “En buena hora levante el Saladillo su voz de protesta contra el nuevo bautismo que pretenden imponerle”. Esta joven era la poeta Rosa García Costa.

Desde horas tempranas se fue reuniendo una multitud a las puertas del teatro. Se estima que asistieron alrededor de 1.500 personas, quedando la mayoría sin poder ingresar.

El acto dio comienzo con un enfervorizado discurso del Dr. Taborda. En uno de sus pasajes expresó: “Hoy se pretende cambiar el nombre de Saladillo, por el de un general argentino y gobernador de la provincia, que recién acaba de bajar a la tumba y para el que recién comienza ese largo compás de espera que reclama el fallo de la posteridad”. Y más adelante: “Bien pronto, el año próximo, celebrará este pueblo su primer cincuentenario de existencia. ¿No sería impropio que al festejar esa fecha, los descendientes y sucesores de los que fundaron a Saladillo, tuviesen que rememorarlo, no bajo la advocación del nombre inicial?”.

Luego subió al escenario la señorita Rosa García Costa, quien expresó con singular belleza: “¡Bendito el nombre que hace ensoñar, que está lleno del hálito del pasado y del perfume agreste de los lugares que son suyos!… Guaminí, Trenque Lauquen, Tandil, palabras armoniosas que han quedado y deberán quedar en nuestra tierra, como la herencia de una raza extinta, que no por estar perdida en el pasado, deja de ser nuestra antecesora… Y luego Tres Arroyos, Las Flores Ranchos, evocadores de trozos incomparables de pampa; Matanza, que recuerda un pretérito episodio… y otros más, indígenas o españoles, y Saladillo entre ellos. Saladillo, cuyo sonido netamente castellano, acredita la antigüedad y la nobleza de su abolengo”. Terminó su discurso con la frase que en HISTORIA SALADILLO hemos adoptado como lema: “¡Ay de los pueblos que no tienen historia! Se ha dicho. Ay – agrego – de los que la han tenido y no la han sabido guardar”.

Finalmente hablaron el señor Juan Etchegoyen y el Dr. Emparanza, y se puso a consideración una declaración por la que el pueblo no acepta ni acata otro nombre que el viejo y querido “Saladillo”. Fue aprobada por aclamación.

Terminado el acto en el Español, la multitud recorrió las calles del pueblo y culminó frente a las puertas de la Municipalidad, que permanecían cerradas.

Días después, el Gobernador De la Serna comunicaba que el proyecto quedaba sin efecto.

Bajo el nombre de “Saladillo”, no sólo se recordó el Cincuentenario como deseaba Taborda, también tuvieron lugar ya, el Centenario en 1963 y el Sesquicentenario en 2013.

 

(1)  http://historiasaladillo.com.ar/hs/2015/03/tropas-saladillenses-en-la-batalla-de-la-verde/

(2) http://historiasaladillo.com.ar/hs/2018/01/homenaje-a-jose-tomas-sojo/

 

4 Comments

  1. marta 2015/06/11 23:48 Responder

    No conocia este momento de la historia de Saladillo.

    Gracias a esos hombres y mujeres que no aceptaron el cambio.
    Debiera tomar nota la actual dirigencia politica!
    Gracias Marcelo.

  2. JULIO MANGO 2015/06/12 17:05 Responder

    Se debe de recordar también la insistencia de un grupo minusculo de saladillenses que si querían cambiar e nombre por el de un gral argentino, era época de seguir a los militares en todo . debemos recordar que recien en 1916 con Yrigoyen el pueblo tuvo voz y voto

  3. Mario Angelani 2018/08/23 3:50 Responder

    👏

  4. EDUARDO Pedro Balletto 2018/08/23 12:53 Responder

    Que noticia, nunca había escuchado de este acontecimiento, desde la distancia en el tiempo acompaño a los que estaban por mantener el nombre original de, SALADILLO. Como siempre lo publicado por HISTORIA SALADILLO intachable

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