“LOS VASCOS EN SALADILLO”

Celebración de la Diáspora Vasca

Celebración de la Diáspora Vasca

El 8 de septiembre se celebra el Día de la Diáspora Vasca, en conmemoración de la fecha en que Juan Sebastián Elcano completó la primera vuelta alrededor del mundo. Esto fue motivo para que en el Centro Vasco “Itxaropen” de nuestra ciudad,  nos reuniéramos para compartir recuerdos que nos permitan comenzar a reconstruir la historia de la presencia vasca en Saladillo y la impronta que ha dejado en nuestra sociedad. El propósito es que desde ese centro cultural, en colaboración con el Museo de Saladillo, se pueda rescatar la historia de estos inmigrantes y su legado vigente y activo. Desde HISTORIA SALADILLO nos sumamos para contribuir en ese objetivo.

Centro Vasco Itxaropen

Centro Vasco Itxaropen

Desde los comienzos mismos de la presencia española en la pampa bonaerense, estuvieron presentes los vascos, y desde esa primera hora hubo ya hechos que marcaron la historia de Saladillo. Apenas fundada la segunda Buenos Aires, en 1580, el vizcaino Juan de Garay realizó una expedición por la costa atlántica. Él fue el primero en cruzar el río Salado al que, por esa costumbre española de hablar en diminutivo, bautizaron con el nombre de “Saladillo”. Años más tarde, será reconocido el arroyo que heredará ese nombre y que junto al de Las Flores encierra las tierras de nuestro partido.

Fundado el pueblo en 1863, en el censo realizado por José Antonio Rossi, no se discrimina entre los pobladores a los provenientes del País Vasco, pero fácil es reconocer entre los españoles y franceses, apellidos de ese origen. Así encontramos a los Zorrilla, Torre, Etchepareborda, Iturre, Arauz, Bengochea, Iraeta, Lalanne, Gastaca, Zabaleta, Arroyabe, Ayala, Elcarte, Landa, Aguirre y muchos otros, algunos que permanecen entre nosotros y otros que se han perdido en el tiempo.

Muchas de estas familias van a ser miembros activos de las asociaciones de socorros mutuos que tanto españoles como franceses fundan en Saladillo. En 1876 se crea la Asociación Española de Socorros Mutuos y dos años más tarde la Sociedad Francesa “La Fraternelle”.

Desde estas instituciones, además de sus finalidades mutualistas, se promueve la cultura de sus lugares de orígenes y las tradiciones vascas comienzan a ensamblarse con las criollas. Desde las romerías con sus gaiteros transitando por las calles, hasta corridas de toros en el Prado Español, forman parte de los entretenimientos esperados cada año por los saladillenses de fines del siglo XIX. El teatro de la Sociedad Española será el único centro cultural por largo tiempo.

Muchos han sido los personajes de origen vasco que han dejado su huella en nuestra historia. A modo de enunciado, en esto que como señalamos es no más que el inicio de una reconstrucción que haremos entre todos, podemos mencionar a don José Ramón Sojo, que formó parte de la Comisión Fundadora de Saladillo y fue uno de los primeros en instalarse con su comercio en el nuevo pueblo. También su hijo, José Tomás Sojo, que fue Ministro de Obras Públicas de la provincia y dejó para Saladillo, obras como el Ferrocarril Provincial, el vivero de Cazón y el Canal 16.

Desde 1865, vivió en la esquina de Belgrano y Buenos Aires (Bartolomé Mitre), la familia Loredo, cuya hija, María Salomé sería la celebre sanadora, discípula de Pancho Sierra, que ha pasado a la historia como “La Madre María”.

Un personaje olvidado y que merecería ser rescatado de ese olvido fue don Nemesio Ortúzar, quien junto a don José Ramón Sojo, con tenacidad vasca se jugaron la vida en 1868, rescatando a cientos de vecinos en medio de la más terrible epidemia de cólera que registre nuestra historia.

Una de las primeras actividades deportivas practicadas aquí fue la “Pelota Vasca”. Había varias canchas, con su correspondiente frontón, en varios puntos del pueblo y hasta en las zonas rurales. En la esquina donde hoy se encuentra el correo había una, que alguna vez fue escenario de un duelo por una apuesta no reconocida.

El bar del vasco Torrontegui era el lugar elegido para jugar al billar o mirar las primeras proyecciones de cine mudo que se conocieron. También otro vasco, don Segundo Armendáriz, tenía su bar frente a la plaza, en el que alguna vez cantó Gardel.

Y hablando de este máximo exponente del tango, no podemos dejar de mencionar a otro saladillense de origen vizcaino, que trascendió como compositor, siendo sus obras gravadas por el mismo Carlos Gardel. Raúl de los Hoyos, declarado recientemente “Patrimonio Cultural de Saladillo” por el Honorable Concejo Deliberante, a raíz de una iniciativa de nuestro vecino Luis Perriere, fue autor de numerosas obras de la música popular, entre las que se destacan “Sonsa” y “Viejo Rincón”.

En el mundo de la política, hay que comenzar diciendo que don Hipólito Yrigoyen, a quien unían estrechos lazos con Saladillo, era de ascendencia vasca, y la mayoría de nuestros intendentes también. Francisco Emparanza lo fue, al igual que Santos Elizalde, Alejandro Armendáriz y su hijo “Titán” que fue gobernador de la provincia. A ellos se suman Tomás Lissalde, el primer intendente peronista, el conservador Samuel Ayarragaray y los radicales Carlos Arrospide y Valerio De Iraola.

Un hecho anecdótico, que es todo un símbolo de la personalidad vasca, lo protagonizó Guillermo Larregui, que en su largo deambular con su carretilla a cuesta llegó a Saladillo en 1937. El paso del “Vasco de la Carretilla”, fue un acontecimiento largamente comentado por varias generaciones.

Gran Barato Los Vascos

Gran Barato Los Vascos

En la esquina de Belgrano y Almafuerte funcionó la tienda “Gran Barato Los Vascos”, que perteneció primero a los hermanos Balza y más tarde a don Lorenzo Aparicio. Su slogan, además de expresar lo imposible de competir con sus precios, era una semblanza de los oriundos del País Vasco: “No se puede con Los Vascos”.

Monumento al Vasco Olarticoechea

Monumento al Vasco Olarticoechea

Una de las familias que habitó este pueblo desde sus comienzos, fue la de los Olarticoechea. Un descendiente de ellos, ha llevado el nombre de Saladillo a todos los rincones del mundo y como parte inescindible de él, su origen vasco. Julio Jorge Olarticoechea, Campeón Mundial de 1986, es simplemente “El Vasco de Saladillo”, y así lo recuerda el monumento levantado en la Ruta Nacional 205, a cuanto viajero pasa por Saladillo.

Todo esto es apenas un esbozo, al que invitamos a contribuir a todos los descendientes de esa raza fuerte que habitan nuestra tierra.

Centro Vasco Saladillo

Centro Vasco Saladillo

Charla sobre los vascos en Saladillo

Charla sobre los vascos en Saladillo

Encuentro en el Centro Vasco

Encuentro en el Centro Vasco

One Comment

  1. José Roberto Romero 2018/10/22 0:37 Responder

    Buenas noches. Yo soy familiar de los Romero de Saladillo.
    Quizás lo conozcan a Don José Romero que falleció en esa ciudad el 06 de agosto de 1984.
    Tengo necesidad de saber si tienen datos sobre su padre que vino de España de quién lamentablemente no tengo datos.

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