“HISTORIA DE UN BARRIO Y SU ESCUELA”

Edifico original de la Escuela 26

Edifico original de la Escuela 26

En el trazado original del pueblo, más allá de las avenidas Bozán, Cabral, 31 de Julio (Mariano Acosta) y Pereyra, comenzaba la sección de quintas, a las que seguían las chacras y las extensas estancias. Cuando en 1912 se inauguró el Ferrocarril Provincial, cuestiones comerciales impedían instalar una estación a menos de cinco kilómetros de la de otra empresa. Esto dio origen a la estación Saladillo Norte y en el pueblo, las vías pasaban retiradas, en la sección quintas. Por el cruce con el Ferrocarril del Sud, se construyeron terraplenes con puentes en ese punto y sobre el carretero (Ruta 205) y la prolongación de la avenida Rivadavia.

Se trató de un ferrocarril de trocha angosta, por lo que otro de los modos de nombrarlo era “La Trochita”. Junto al puente de avenida Rivadavia se colocó una tarima junto a la cual se permitía que el tren aminorase su marcha y la gente se «apease», sin necesidad de tener que ir hasta Saladillo Norte. Por este motivo, desde entonces a ese lugar se le dio el nombre de “El Apeadero”.

De todos modos, las quintas ubicadas entre la avenida Pereyra y “El Apeadero”, siguió siendo un lugar prácticamente despoblado por varios años. Finalmente primó el sentido común y se permitió la construcción de una estación en el lugar del apeadero.

La inauguración se produjo el 23 de octubre de 1927 y contó con la presencia del Gobernador de la Provincia, Valentín Vergara. La nueva estación recibió el nombre de Juan Manuel León Ortíz de Rozas, nieto del Brigadier General Juan Manuel de Rosas, fundador del Partido de Saladillo. Ortíz de Rozas fue gobernador de la provincia en 1913 y falleció ese mismo año en ejercicio de sus funciones.

La avenida Rivadavia fue pavimentada hasta allí, para facilitar el acceso de los pasajeros. Frente a la estación se reservó un espacio para la plaza que recibiría el nombre de Malvinas Argentinas. Aquel espacio se convirtió en un lugar de paseo de las familias saladillenses que extendieron sus clásicas “vueltas del perro” en la plaza principal, en agradables caminatas hasta la estación del Provincial.

El dinamismo del ferrocarril hizo que las viejas quintas comenzaran a lotearse y lentamente fue tomando forma el Barrio del Apeadero.

A las nuevas familias que lo poblaron, las escuelas del centro le quedaban lejos y fue por iniciativa del Jefe de la Estación, Edmundo Iglesias, que se pensó en la creación de una nueva escuela en aquel barrio. La idea fue bien recibida por las autoridades y el 28 de Mayo de 1943, la escuela a la que le fue asignado el Nº 26, comenzó a funcionar en una casa alquilada frente a la Plaza Islas Malvinas, propiedad de la señora Isolina V. de Valsechi, por $ 35.- mensuales. Se le dio el mismo nombre que a la estación ferroviaria, “Gobernador Ortíz de Rozas”, y fue su primera directora María Nélida Lázaro.

Casa donde comenzó a funcionar la escuela

Casa donde comenzó a funcionar la escuela

La Asociación Cooperadora, presidida por Edmundo Iglesias, se abocó de inmediato a reunir fondos para la construcción del edificio propio, para lo que se organizaron bailes populares en el Club Apeadero.

Con enorme sacrificio se logró primero adquirir el terreno en la fracción de las quintas que habían pertenecido a las familias Dotti y Del Buono. Finalmente el 6 de marzo de 1950 se inaugura el nuevo edificio. Su arquitectura responde a las conocidas “Escuelas Mercante”, tan típicas de las escuelas rurales, con sus hermosas arcadas y el techo de tejas a dos aguas.

Muy lejos de aquí, en Lambarené, república de Gabón, África, el doctor Albert Schweitzer emprendió una obra humanitaria extraordinaria, instalando un hospital en plena selva africana para ayudar a combatir enfermedades endémicas. Su acción le valió en 1952, ser distinguido con el Premio Nobel de la Paz. Cautivado por su acción, otro médico radicado en Saladillo, el doctor Ricardo Galliani, decidió viajar a África para conocer y colaborar con la obra de Albert Schewitzer.

Previo a su viaje el doctor Galliani visitó a la Escuela 26, para contarles a los alumnos sobre Albert Schweitzer y su hospital del otro lado del Atlántico. Conmovidos por el relato del doctor Galliani, nuestros niños no quisieron permanecer ajenos y emprendieron la “campaña del juguete”, para que los niños africanos se sintieran unidos a ellos a través de los mismos juguetes que habían acariciado sus manos.

Contando su primer encuentro con Schweitzer, el doctor Galliani decía: “Cuando me presenté a él me dijo que era el primer argentino que visitaba Lambarené. Y poco después, al enterarlo de que un grupo de escolares de Saladillo le enviaba un cajón de juguetes para los niños asistidos en el hospital, hizo pedir un diccionario geográfico, y cuando halló la provincia de Buenos Aires, con un lápiz rojo subrayó fuertemente el nombre de nuestra ciudad”. Ese fue el día en que esta humilde escuelita nacida en el Barrio Apeadero, trascendió al mundo junto al doctor Galliani. El mapa, con dos fotografías autografiadas por el doctor Schweitzer fue enviado a la escuela.

Doctores Albert Schweitzer y Ricardo Galliani

Doctores Albert Schweitzer y Ricardo Galliani

En 1965 fueron construidas dos nuevas aulas y la galería del frente del edificio, con lo que la Escuela 26 perdió su estilo de escuelita rural, adquiriendo el aspecto con que hoy la conocemos.

Edificio de la escuela con sus reformas

Edificio de la escuela con sus reformas

Vimos ya que el origen de la escuela estuvo estrechamente vinculado al ferrocarril. Un hecho ciertamente traumático para Saladillo y sus localidades del interior, pero particularmente para el Barrio Apeadero, fue el levantamiento del Ferrocarril Provincial hacia 1960. De todos modos, en la década siguiente se albergó la esperanza de su rehabilitación. Pero finalmente, en 1971 esas esperanzas se desvanecieron para siempre, grupos de operarios procedieron al levantamiento de los rieles y los puentes de hierro. Por iniciativa de la docente Alicia Di Benedetto de Oliverio se realizó una clase en la calle, donde técnicos que trabajaban en el desguace explicaron a los alumnos las tareas realizadas. Estos expresaron su sentimiento y el de todo el barrio en la siguiente poesía:

 

“El Adiós al Viejo Puente”

 

El alto puente apeadero

poco tiempo durará

el barrio de nuestra escuela,

qué raro parecerá.

 

Los obreros que trabajan,

los remaches cortan ya;

y el nido de un pajarito

el fuego consumirá.

 

Aquel tren que antes corría

no volveremos a ver,

la trocha angosta, su vía,

vemos desaparecer.

 

Pero el puente Ortíz de Rozas

ha de quedar en la historia

sólo será otro recuerdo

guardado en nuestra memoria.

 

Operarios levantando los rieles del Provincial

Operarios levantando los rieles del Provincial Fotografía perteneciente al Sr. Mario Dolce

Los alumnos de 1972 fueron participes de otra actividad cultural de trascendencia. Junto al profesor Edgardo López Brandi, creador del Escudo de Saladillo (1), realizaron el mural en mosaico que se encuentra en la galería de acceso al establecimiento. En él está representada la vida del niño en su paso por la escuela, desde que es recibido muy pequeño por la maestra, de la mano de la madre, hasta que egresa ya adolescente (2). El mural lleva por título “Etapas de la Educación Primaria” y en la última sesión del Honorable Concejo Deliberante fue aprobado por unanimidad un proyecto de la concejal María Mancini, por el que se lo declara Patrimonio Histórico Cultural de Saladillo.

Entre las múltiples y constantes actividades que la escuela realiza en integración con su barrio, podemos mencionar barrileteadas; la visita del poeta Donato Dotti; festejos del día del niño con suelta de globos, carreras de karting a ruleman y carreras de embolsados; la inauguración de la Biblioteca Escolar Domingo Faustino Sarmiento; la visita del historiador Alberto Benítez; la participación con carrozas en los desfiles de la primavera, etc.

Tras la Guerra de Malvinas de 1982, por su cercanía con la plaza que lleva el nombre de las Islas, la Escuela 26 fue cede de los actos que cada 2 de abril se realizan.

Uno de sus últimos logros edilicios ha sido la construcción del gimnasio, que no sólo presta su servicio para las clases de educación física y las fiestas escolares, sino que también es prestado para actos de diversas instituciones de nuestra ciudad.

No podemos dejar de mencionar que generosamente la Escuela Nº 26 ha compartido su edificio con otras dos instituciones educativas relevantes para el Barrio Apeadero: el Jardín de Infantes Nº 904 y la Escuela Secundaria Nº 6.

Se cumplen 75 años de vida de esta escuela que nació barrial y sigue, en ese sentido con el mismo espíritu que la generó. ¡75 Años de Historia para celebrar!

(1) http://historiasaladillo.com.ar/hs/2018/06/un-escudo-para-saladillo/

(2) http://historiasaladillo.com.ar/hs/2018/09/un-mural-de-edgardo-lopez-brandi-en-la-escuela-26/

3 Comments

  1. Graciela Savone 2018/10/28 14:56 Responder

    Felicitaciones por la hermosa nota!!! Y muy emotiva para mí, x q trabaje en 1972, en el cargo de Asistente Social de esta Escuela. Muy reconocido barrio, de buena gente. Tengo el mejor de los recuerdos del personal de la Escuela en esa época, de los alumnos y sus familias
    Feliz 75 años para todos.

  2. LUISA GRACIELA 2018/10/28 22:55 Responder

    Mi escuela…cuantos hermosos recuerdo de ella!!Feliz cumpleaños escuelita adorada!!!

  3. Alicia Di Benedetto 2018/11/02 22:21 Responder

    Tengo muy lindos recuerdos de mi paso por esta escuela, sobre todo de mis alumnos y compañeros docentes.
    Muchas gracias historiador Marcelo por haberme mencionado en tu relato.

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