“DON ANICETO LUCIO: EL HERRERO”

Don Aniceto Lucio

Don Aniceto Lucio “El Herrero”
Fotografía: “Aquí Saladillo” – 12/10/1968

Hombres de manos fuertes, forjadores de historias en el yunque. Evocar a don Aniceto Lucio es recordar a un hombre del antiguo Saladillo, pero también es rescatar un oficio que se ha ido perdiendo o que al menos ha cambiado en sus formas. Es además un homenaje a todos los herreros de este pueblo y, permítaseme, dedicar especialmente esta nota a la memoria de mi abuelo, don Jesús Moreno,  herrero en el “Barrio La ‘31”.

Para todos ellos hay un monumento en la “Plaza Islas Malvinas”, en homenaje a todos los que con sus masas forjaron el progreso de Saladillo. Allí hay una placa en la que se lee: “El Municipio de Saladillo a todos los Herreros: a los pioneros y a quienes hoy desarrollan este oficio en beneficio de la comunidad”.

Vayamos pues a la vida de don Aniceto Lucio y en él a la de todos los herreros.

Monumento al Herrero

Monumento al Herrero

Sobre el antiguo camino a Las Flores, un poco más allá de la actual ubicación del Hogar de Ancianos, estaba la herrería de Aniceto. Ruedas y ejes desparramados por todos lados, el tintinear del hierro sobre la bigornia y el permanente olor a humo que emanaba de la fragua eran las sensaciones características de ese lugar de trabajo.

Hijo de don Juan Bautista Luzzi, de origen piamontés, y de doña Isabel Bocón, pobladora de Saladillo desde antes de la fundación del pueblo. Aniceto se sentía saladillense de los pies a la cabeza.

Nació aquí, el 17 de abril de 1884, y de niño se inició en el oficio de la herrería junto a don Luis Battistuzi. También supo ser esquilador en los tiempos florecientes de la ganadería ovina, pero los fierros lo atrajeron más.

Hacia 1900, anduvo forjando rejas por Del Carril, junto a don Marcelino Scalien. Ya mozo, entró a trabajar con don Andrés Botega, padre de Regina, con la que Aniceto formaría su hogar.

En la esquina de Moreno y Bozán tuvo su primera herrería, en sociedad con Andrés y José Colombini. Ya por entonces, don Benito Estévez tenía su bar y almacén, al que los herreros acudían cada tardecita al terminar el trabajo para tomarse un vermouth.

Con ellos trabajaba también un orfebre llamado Aquilino, un verdadero artista en el manejo del cincel. Él se encargaba de los grabados y enchapados en plata.

Esta sociedad no duró mucho tiempo y nuestro hombre emprende nuevos rumbos, siempre dentro del mismo oficio. Fue entonces a trabajar con don Marcelino Emerich, antiguo tipógrafo del bisemanario “El Pueblo” de Enrique Thomas y Coutiño, dedicado también a la herrería.

Y este hombre forjado junto a la fragua sintió que era tiempo de emprender su propio vuelo. Fue así, que primero se instaló junto al viejo boliche “El Veterano”, también camino a Las Flores, y en 1918 se trasladó a su lugar definitivo, en las inmediaciones del actual Hogar de Ancianos.

Junto a la fragua en invierno, bajo las plantas del patio en verano, la herrería de don Aniceto Lucio siempre fue un lugar de reuniones numerosas. Gauchos que esperaban la reparación de una rueda, amigos que gustaban de pasar el rato charlando y mirando trabajar, y nietos y bisnietos que jugaban entre carros y viejos arados de mancera, todos formaban parte de aquel espacio de trabajo y amistad.

Aniceto Lucio falleció el 28 de agosto de 1975, a los 91 años.

Marcelo Pereyra

Don Jesús Moreno

Don Jesús Moreno, el Herrero de “La 31”, junto a su esposa doña Justa

Fuente: “Aquí Saladillo” – 12/10/1968

7 Comments

  1. Alejandro Mariotto 2016/02/16 3:04 Responder

    Que linda nota, cuanta historia hicieron los herreros en Saladillo.
    Permitanmé recordar a mi bisabuelo Roque Mariotto y a mi abuelo Pedro Mariotto quienes tambien ejercieron este noble oficio en Saladillo.
    La Herrería de Roque Mariotto estaba en la avenida Rivadavia a la altura (actual) 3400, donde ahora está Muebleria Lopresto.

  2. María Mancini 2016/02/16 11:09 Responder

    Quiero aportar a esta maravillosa historia, que en la Casa Susana Soba se encuentra un fuelle que perteneció a la herrería de Don Aniceto Lucio, elemento primordial para mantener candente la fragua.

  3. LUISA GRACIELA 2016/02/16 20:54 Responder

    Que lindo ver a mi bisabuelo en esta foto,el legendario “Aniceto Lucio”.Y las historias que escuche de él.Gracias por este recordatorio al ultimo herrero de Saladillo.

    • sebastian 2017/08/20 13:15 Responder

      hola luisa graciela, yo soy bisnieto de aniceto lucio, nieto de atilio lucio e hijo de amalia lucio. Es emocionante esta nota.

  4. María Cristina Rivanera de Tamola 2016/03/20 21:42 Responder

    Los descubrí hace poco tiempo y los leo siempre, ya que mi mamá -Ilda Faraoni Bellesi- nació en Saladillo en 1.917 y vivió allí hasta su adolescencia. Fue alumna de la Escuela N*1 y durante un tiempo, de la Escuela Nacional. Siempre recordaba a las hnas. Buren porque fueron sus maestras. muchos apellidos de las publicaciones me resultan familiares por habérselos oido mencionar.

  5. Silvia Lucio 2019/03/31 16:11 Responder

    Que linda historia. Aniceto y Regina tuvieron 14 hijos. Hoy todos fallecidos. El último en morir fue mi.papa Fernando (Nano) hace casi 2 años. Recuerdo cuando chica íbamos con mi papá y jugábamos tuercas en tarritos… subir y bajar de carros… tirar la piola de la fragua… en fin… cuantos recuerdos

  6. Zulma lucio 2019/04/02 16:59 Responder

    También recuerdo ir a la casa del abuelo y jugar entre las ruedas inmensas de carruajes y treparnos a ellos, y el infaltable subir y bajar con la fragua!!!hermosos recuerdos!!!

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