“LOS PRIMEROS AUTOMÓVILES EN SALADILLO”

Comitiva del Gobernador llegando a la Municipalidad

Comitiva del Gobernador llegando a la Municipalidad

El evento de la inauguración del Ferrocarril Provincial, en marzo de 1912, convocó miles de personas venidas de todos los pueblos y parajes de la región. Tan trascendental como la llegada del tren fue la venida misma del Gobernador José Inocencio Arias, el segundo que venía a Saladillo desde su fundación. El primero había sido Dardo Rocha en 1884, también para la inauguración de una línea ferroviaria, el Ferrocarril del Oeste (actual Roca), marcando de ese modo la relevancia que el transporte tenía para el progreso del pueblo.

Una vez realizada la ceremonia inaugural en Saladillo Norte, la comitiva fue trasladada hasta el pueblo, en un automóvil, que fue sin duda uno de los primeros en transitar por el pueblo. Podemos imaginar el asombro que esto habrá causado entre los vecinos de todas las edades que por primera vez veían circular por las calles a un vehículo no tirado por caballos.

En aquellos primeros años eran pocos los que podían acceder a uno de estos modernos vehículos. Alberto Benítez, en su “Cronología Histórica”, menciona a Andrés Matiotto, Rafael Domínguez, Rivera, Sanguinetti, Mell y Álvarez de Toledo, entre los primeros propietarios.

No tardaron en aparecer quienes ofrecían el servicio de paseo en las novedosas máquinas.

Juan Fiorín, propietario de la forrajería “El Proveedor” en Mendoza (Além) y Cabral, publicaba el siguiente anuncio: “Automóvil de gran potencia, rapidez y comodidad suficiente, con especialidad para hacer viajes al campo. Atiendo órdenes por teléfono a cualquier hora del día o de la noche. Las familias que deseen pasear por el pueblo o sus alrededores, sea de día o de noche, no tienen más que ordenar por teléfono que inmediatamente serán atendidas; para esto se ruega fijen la hora con exactitud para así ir cumpliendo los pedidos por turnos correlativos”.

Publicidad de Juan Fiorín

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Un servicio similar ofrecía la herrería y carpintería  de Fiol Hermanos en calle Rivadavia entre Belgrano y Rioja (12 de Octubre). Tenían garage y alquiler de autos, además de venta de nafta, aceites y grasas para automóviles.

No tardaron en aparecer los vendedores de autos de marcas reconocidas, como el Dodge, cuya representación en Saladillo la tenía Juan Carlos Sabaté. Estos eran los primeros modelos de la marca de los hermanos Dodge, que fueron mundialmente aceptados.

Publicidad de Juan Carlos Sabaté

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En 1918, Francisco Carbonell, era el agente en Saladillo de la línea de autos “Allen”, que se anunciaban como vehículos “cómodos para usarlos y fáciles para manejarlos”. Era un coche de turismo para 5 pasajeros, de 37 HP de fuerza motriz.

Publicidad de Francisco Carbonell

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En aquel mismo año, Julio García Molina, era único agente en Saladillo, General Alvear y Roque Pérez, de Overland, los autos que en Indianapolis fabricaba John Nort Wilys, cuyo apellido adoptaría posteriormente la marca. El Overland 1918 era de dirección fija y venía equipado con  magneto Bosch, contando  con arranque y alumbrado eléctrico.

Publicidad de Julio García Molina

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De este modo se echaba a rodar la historia de los automóviles en Saladillo. Pronto llegarían las agencias Ford y Chevrolet, de las que nos ocuparemos oportunamente. Más tarde, el automovilismo deportivo. Y el tránsito cada vez más recargado, hasta darle a nuestro centro ese aire de ciudad, no exento de problemas y contrariedades a resolver.

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