“POR AHÍ ANDUVO GARAY”

Estatua de Juan de Garay, obra del escultor Gustav Eberlein

Estatua de Juan de Garay, obra del escultor Gustav Eberlein

“Allá lejos y aquí cerca”, la cronología histórica de Alberto Benítez comienza con una cita del libro “Hombres y hechos – Páginas históricas de Chascomús” de Juan Luzián, que expresa: “En este caluroso verano de 1582, hombres de Juan de Garay montados en caballos traídos desde Asunción cruzan por primera vez un gran río al que denominan ‘Saladillo’, actual río Salado, después de haber probado sus aguas”.

Otro de nuestros historiadores, don Luis Adolfo Borracer, en su libro “Saladillo, mi pueblo y su pueblo”, señala que los españoles “abundan en diminutivos para nominar personas, animales y cosas. Para ellos un niño es un chiquillo, una yegua es una jaquilla y aguas saladas son aguas saladillas”. El mismo autor menciona también que “En el Archivo de Indias, en los apuntes del erudito napolitano don Pedro de Angelis y en La Ciudad Indiana de don Juan Agustín García, se nombra a nuestro arroyo epónimo con el nombre de ‘Saladillo Chico’, ya que había sido nominado ‘Saladillo’ el lento río ‘Salado’, que corta en dos la provincia con su largo tajo, que arranca en el Noroeste de Buenos Aires y se desangra en el Sudeste, en plena Bahía Samborombón”.

Está en estas líneas la razón de ser del nombre de nuestro Partido primero (1839) y su ciudad cabecera luego (1863), nombre que quiso ser modificado en 1912, pero que fue defendido con acalorada pasión por nuestra poeta Rosa García Costa y el erudito Doctor Héctor Taborda (1).

Garay fundador de Buenos Aires

Garay fundador de Buenos Aires

Debemos pues a Juan de Garay y sus hombres el nombre de “Saladillo”. Queriendo profundizar en ese momento tan trascendental de nuestra historia, hemos dado con un libro de 1915, “Garay, fundador de Buenos Aires”, publicado por la Municipalidad de la Capital Federal, durante la administración del Intendente Dr. Arturo Gramajo, prologado y coordinado por el Dr. Enrique Ruíz Guiñazú, en el que se reproducen documentos referentes a las fundaciones de Santa Fe y Buenos Aires. Entre estos, hay una carta del propio Juan de Garay dirigida al Consejo de Indias, fechada en Santa Fe el 20 de abril de 1582, en la que relata su expedición por la costa Atlántica hacia el sur de Buenos Aires, en la que llega hasta la altura de la actual ciudad de Mar del Plata. Fue esta la expedición en la que atravesó el río Salado por primera vez y lo bautizó con el nombre de “Saladillo”.

Reproducimos la parte pertinente, no sin antes observar que en ella se da cuenta también de una temprana presencia e intercambio cultural entre los Pueblos Originarios de la Pampa y los Mapuches de las zonas cordilleranas, refutando de este modo a quienes sostienen que la presencia de estos en la pampa es posterior a la Revolución de Mayo, atraídos por la riqueza ganadera de las estancias. Hace mención también a la presencia de caballos cimarrones de los tiempos de Pedro de Mendoza. Queda implícito que si bien esta expedición es trascendente en nuestra historia, porque hace referencia al origen del nombre de nuestro pago, no es su primer renglón, porque es previa la presencia de los Pueblos Originarios:

… este verano pasado por el mes de noviembre salí de la ciudad de la Trinidad a correr la tierra. Tomé la costa de este Río de la Plata, en la mano, unas veces a la vista de la costa y otras veces metiéndome cinco o seis leguas tierra adentro, fui a dar en la costa de la mar del norte más de sesenta leguas del puerto de Buenos Aires, que si se hubiera de ir por la mar, entiendo que fueran noventa leguas, porque hace una gran ensenada que  la boca de este Río de la Plata está al este y donde yo llegué, a la costa de la mar, casi corre al sudeste la costa y el sur es atraviesa. Y por hacer tan gran punta la tierra, los indios llaman isla a la tierra de Buenos Aires. Es muy galana costa y va corriendo una loma llana de campiña sobre la mar; por algunas partes pueden llegar carretas hasta el agua y es tierra muy buena para sementeras. Legua y media de la mar se acaba un ramo de cordillera que baja de la tierra adentro; muestra grandes peñascos y en lo alto campiñas y en la costa, en algunas partes, descubre pedazos de peñascos donde bate el agua, y en aquellos peñascos hay gran cantidad de lobos marinos. Aquella gente se abriga con mantas de pieles de unos animales que hay como liebres y de gatos monteses, y hacen sus tiendas de cueros de venados; hallamos entre estos indios alguna ropa de lana muy buena; dicen que la traen de la cordillera de las espaldas de Chile y que los indios que tienen aquella ropa traen unas planchas de metal amarillo en unas rodelas que traen cuando pelean, y que el metal sacan de unos arroyos; dicen que por la costa hay poca gente y que por la tierra adentro, hacia la cordillera, hay mucha gente. Con la carabela avisé a Vuestra Alteza que había cierta cantidad de ganado caballar cerca del asiento de Buenos Aires, procedido de unas yeguas que quedaron allí en el tiempo de don Pedro; cuando esto escribí no la habíamos visto y en efecto hay buen golpe de ellas…”.

(1) http://historiasaladillo.com.ar/hs/2018/08/cuando-se-le-quiso-cambiar-el-nombre-a-saladillo/

Manuscrito de Juan de Garay

Manuscrito de Juan de Garay

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