Síntesis Histórica

GliptodonteResulta un verdadero desafío a la imaginación pensar en esta zona hace diez mil años atrás. Un paisaje despojado de las típicas islas de montes que hoy lo caracterizan y la presencia de grandes animales como el gliptodonte, el megaterio, el toxodonte, el mastodonte y el esmilodonte o tigre dientes de sable. Tras ellos la presencia de los cazadores, primeras huellas humanas en la pampa virgen, son los Pueblos Originarios.

Desde entonces las zonas bajas del Saladillo, rica en buenos pastos y con abundantes lagunas, será el lugar de caza de estos Pueblos al comenzar la primavera y hasta terminar el verano.

Poco a poco la flora y la fauna fueron cambiando, se extinguieron los grandes animales, pero otros, como venados, nutrias, avestruces, peludos o mulitas, sustituyeron la dieta de los Pueblos Originarios que continuaron transitando estas tierras cazando y recolectando frutos silvestres.

Un día, como un regalo inexplicable de la madre tierra, aparecieron nuevos animales, ricos en carnes y cueros. Eran los caballos y vacas abandonados por Pedro de Mendoza en la primera fundación de Buenos Aires, y que en la pampa fértil se multiplicaron sin límites.

Los Pueblos Originarios los adoptaron y el caballo le sirvió como transporte, acortando la inmensidad de las distancias.

Pasarían aún doscientos cincuenta años para que los hombres blancos pusieran su mirada en estas tierras. Juan de Garay había denominado “Saladillo” al río Salado y cuando en 1772 el Gobernador Vértiz ordena explorar la zona, se denomina “Saladillo chico” al arroyo que desemboca en éste. Desde entonces esta zona se conoció como “del Saladillo”.

Recién hacia 1820, cuando crece el interés por los cueros vacunos, comienzan a afincarse los primeros pobladores al sur del Salado. El propio Rosas, que se dedica a la conservación de cueros en sal, tiene campos por aquí.

La Ley de Enfiteusis de Rivadavia, otorga grandes extensiones de tierras a hombres que seguirán viviendo en la gran ciudad y que las arrendarán a pequeños productores que serán quienes comenzarán a trabajar la tierra y quienes arriesgarán sus vidas frente a los Pueblos Originarios, que lógicamente reaccionarán ante la usurpación.

No obstante, esta zona no será lugar de frecuentes luchas en este tiempo. La presencia de Rosas, ya gobernador, y su trato cercano con los Pueblos Originarios tendrá mucho que ver con esa paz relativa.

Juan Manuel de Rosas 2

A raíz de la Revolución de los Hacendados del Sur contra el Gobernador Rosas, éste decide reorganizar políticamente la campaña y en 1839 crea el Partido de Saladillo.

Tras la caída de Rosas en Caseros, recrudece la lucha contra los Pueblos Originarios. El constante avance de la frontera  provoca grandes malones liderados por Calfulcurá. Son creados  los fortines  La Parva, a cargo de Dionisio Pereyra, y Esperanza, base del pueblo de General Alvear.

La lucha es cruel y poco a poco los Pueblos Originarios van siendo despojados de sus tierras y arrinconados contra el Río Negro, en un genocidio que terminará tiempo después el General Roca.

Mientras tanto, los campos del Saladillo se siguen poblando de ganaderos criadores de vacunos, yeguarizos y ovejas, que pasan a ocupar un renglón importante de la economía. Algunos incluso se animan a la agricultura.

Todo este crecimiento hace pensar en la necesidad de la fundación de un pueblo. El Gobernador Saavedra y su Ministro Mariano Acosta se ocupan de ello. Forman una comisión de vecinos para tal fin, compuesta por Tomás Álvarez, Joaquín Cazón, Federico Álvarez de Toledo, Nicolás Gómez, Antonio Bozán, José María Barrera, Dionisio Pereyra, Lauro Galíndez y José Atucha.

El 31 de julio de 1863, se firmó el decreto para la fundación de Saladillo.

Mariano Acosta

El propio Ministro Mariano Acosta viaja a elegir el lugar del pueblo. Cuenta la historia oral que habría dicho, en dónde hoy está la plaza principal: “Salga pato o gallareta aquí será el centro del pueblo”.

De inmediato comenzaron las obras de trazado. Poco después se otorgaron los terrenos y no tardaron los vecinos en construir los primeros ranchos.

Dos años después se avanzaba en la construcción de la municipalidad y la iglesia. Le siguieron el cementerio y lo mas importante, la escuela.

Hacia 1870, Saladillo ya tenía una importante actividad comercial, así nos lo hace saber José Antonio Rossi, nuestro primer historiador, en sus Cuadros Estadísticos.

Si algo faltaba para el progreso del incipiente pueblo, va a llegar el 21 de setiembre de 1884. Ese día el Gobernador Dardo Rocha arriba a Saladillo inaugurando el ferrocarril.

El tren acorta las distancias, trae mercaderías y las novedades de la gran ciudad, permite la salida rápida de los productos de la tierra hacia el puerto y desde allí transporta a nuestros abuelos inmigrantes que llegan desde Italia, España, Francia, Irlanda, etc.

Hacia 1900 Saladillo tiene vida propia: comercios, clubes, periódicos, asociaciones de inmigrantes, obras públicas, artistas, docentes, políticos destacados, curas, policías, deportistas, trabajadores y una actividad incesante que tiene su epicentro en la estación.

En 1912 hubo un intento de cambiarle el nombre por el de General Arias, que fue resistido por una manifestación cívica encabezada por el doctor Taborda, la poetisa Rosa García Costa y Francisco Emparanza.

Ese mismo año un nuevo ramal ferroviario sella el progreso. Es el Ferrocarril Provincial, “la trochita”, con estación en Saladillo Norte y talleres en Sojo. En Saladillo tan sólo tenía un apeadero, origen del nombre de uno de los barrios más tradicionales del pueblo.

No pocos  saladillenses participaron activamente en las luchas que dieron origen al radicalismo, el propio Yrigoyen frecuentaba la región y se cuenta de algún amorío que habría tenido por aquí.

El crecimiento del pueblo y sus fuertes convicciones religiosas hicieron necesaria la construcción de un nuevo templo.

Fueron duras las luchas políticas con los conservadores en la década del 30 y se padecieron las intervenciones militares que silenciaban la democracia.

Tras el surgimiento del peronismo, pese a la raigambre fuertemente radical de Saladillo, un candidato de este partido, Tomás Lissalde, gana las elecciones de 1951.

La convivencia por aquellas horas no va a ser fácil y se vio reflejada en lo que podríamos denominar “la guerra de los monumentos” en la que son derribados los bustos de Emparanza y Eva Perón.

1963 marca un hito de nuestra historia local. El recuerdo de los festejos del Centenario nos da un panorama claro del progreso que había tenido la ciudad hasta entonces.

Los años oscuros de la dictadura tuvieron también sus renglones en la historia lugareña. Vecinos que sufrieron la persecución y el silenciamiento, y jóvenes de nuestro pueblo participando de la guerra de Malvinas.

Alejandro ArmendárizCon el retorno a la democracia, por primera vez un saladillense es electo Gobernador de la Provincia de Buenos Aires: Alejandro Armendáriz.

Desde entonces el progreso de Saladillo ha sido sostenido y notorio, encabezado por las gestiones de Francisco Ferro y Carlos Gorosito.

Son muchos los saladillenses que han trascendido en la historia, a precio de ser injustos con muchos nos parece destacar nombres como los de Alduino Dasatti, Susana Soba, Eurico Cicaré, Julio Olarticoechea, Luis Moyano, Eduardo de Santibañez, nuestros Héroes de Malvinas y la lista sería interminable con docentes, artistas, deportistas, etc.

Marcelo Pereyra

Saladillo, 2013

10 Comments

  1. horacio bruch 2015/08/02 19:12 Responder

    ¿Existe alguna documentación o alguna referencia aunque sea oral del paso de Juan Moreira por Saladillo? Más a llá, claro, de la referencia que hace Gutierrez en su novela…

    • admin 2015/08/03 10:09 Responder

      Sí hay información. Tradiciones orales y datos recogidos por Manuel Ibáñez Frocham a principios del siglo XX. Es más, la partida que lo capturó en Lobos, regresaba de Saladillo, de sofocar una revuelta política. Pronto estaremos publicando algo de esto.

  2. horacio bruch 2015/08/05 18:50 Responder

    Muchas gracias; muy amables y aprovecho para felicitarlos porque es una página muy interesante para quienes nos gusta la historia..
    ..

    • admin 2015/08/06 10:23 Responder

      Muchas gracias!

  3. horacio bruch 2015/08/07 17:54 Responder

    Otra cosa más, abusando de su atención; ¿Existe publicado los Cuadros estadísticos de J. A. Rossi de la época de la fun dación del centro urbano y la posibilidad de consultarlos?

    • admin 2015/08/08 12:25 Responder

      Horacio: No es abuso, todo lo contrario, esta es la razón de ser de HISTORIA SALADILLO. Los “Cuadros Estadísticos no están digitalizados. Yo tengo una copia que hice hace más de 20 años de la Biblioteca, creo que el original está extraviado. En el Museo hay un duplicado de mi copia. Es lamentable, pero al menos doy fe que mi copia es del original. Muchas de mis notas, incluida la última sobre la estancia de Roque Pérez, están fundadas en Rossi.
      Lo invito a que me envíe un mail a historiasaladillo@hotmail.com para tener contacto por privado, saber sobre usted y ver como podemos compartir información.
      Un abrazo.
      Marcelo Pereyra

  4. Horacio Adobatto 2015/09/20 23:34 Responder

    Me gustaria saber acerca del apellido Adobatto,que estuvieron esn Saladillo y Lobos

  5. susana 2016/07/04 22:18 Responder

    porque e le coloco el nombre de “falucho”a la plaza ????

    http://www.orlando

  6. aguirre graciela barbara 2016/12/19 12:31 Responder

    Perdon,este comienzo me instruye sobre la tierra de mis pa dres,pero necesito saber sobre la llegada de mis ante pasados AGUIRRE,FERNANDO–BILBAO FRANCISCO-ZANIRATO JUANA-CASADO BARBARITA gracias por r ecibir mi comentario,aun visitarìa lugares pùblicos de informaciòn

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