“EL ARRIBO DEL PRIMER TREN, VISTO POR UN JOVEN DE 25 AÑOS”

Estación Saladillo (1904) - Don Luis Demaría (51 Años)

Estación Saladillo (1904) – Don Luis Demaría (51 Años)

Hace 136 Años, llegaba por primera vez un tren a Saladillo. Por la trascendencia que ese acontecimiento tuvo, ya nos hemos referido a ello en otras ocasiones (1). Hemos encontrado, en el periódico “Las Noticias”, una transcripción de la carta de un joven de 25 años que narra a un familiar suyo, aquel momento que vio con ojos de asombro y lleno de entusiasmo. En sus retinas ha quedado grabado cada detalle, los que vuelca en esa histórica carta de modo tal, que con muy poco esfuerzo nos permite ser casi testigos presenciales de aquel momento.

El joven es Luis Demaría uno de los propietarios del almacén de ramos generales “El Progreso” (2) y hombre influyente en el Saladillo de comienzos del siglo XX.

Comienza su relato con los días previos y con precisión horaria va detallando cada momento de aquellos días festivos: (más…)

“ASÍ ERA LA ANTIGUA IGLESIA”

Antigua Iglesia y Casa Parroquial

Antigua Iglesia y Casa Parroquial
Fotografía: “Las Noticias” – 29/07/1933

El antiguo Templo, edificio que hoy ocupa el Teatro La Comedia, fue inaugurado el 30 de Agosto de 1865.

Levantada junto al antiguo edificio municipal, aquella primera Iglesia era una sólida construcción rectangular de 20 metros de largo, por 10 de ancho. Su frente, rematado en forma triangular tenía colocada una cruz de hierro. Las paredes laterales fueron construidas con un espesor de dos ladrillos y medios. Ladrillos, que por entonces eran mucho más grandes que los estándares utilizados en la actualidad. Esos muros tuvieron un ancho aproximado de un metro. (más…)

“Galería de Personajes Ilustres”

Quito Pajón

Quito Pajón

En el año 1857 fue publicado uno de los libros fundacionales de la historiografía oficial argentina: “Galería de celebridades argentinas”. Con prólogo de Bartolomé Mitre incluye la semblanza de ocho personajes que se considera deben ser exaltados: San Martín (por Sarmiento); Rivadavia (por Juan María Gutiérrez); Manuel José García (por Manuel Rafael García); Lavalle (por Pedro Lacasa); Guillermo Brown (por Tomás Guido); Florencio Varela (por Luis Domínguez); Deán Funes (por Mariano Lozano) y Mariano Moreno (por Manuel Moreno). De este modo se sentó las bases del panteón de nuestros próceres nacionales.

De un modo similar, en los libros dedicados a nuestra historia local hay una selección de personajes que se destacan como ilustres y cuyos nombres se subrayan en la nomenclatura de nuestras principales calles: Bozán, Cabral, Pereyra, Acosta, Taborda, Toledo, Posadas, Emparanza y Sojo, son sólo los mencionados en el denominado casco histórico, a los que podríamos agregar los apellidos de Frocham, Demaría, Sanguinetti, Armendáriz o Viale, entre otros, si ampliáramos el radio.

En las crónicas sociales de los periódicos de antaño es frecuente encontrar expresiones tales como “la sociedad caracterizada”, “lo más selecto de nuestra sociedad” o “la gente distinguida”, para referirse al sector social de donde provienen los apellidos antes mencionados. Al mismo tiempo encontramos ya en el siglo XIX, la existencia de la denominada “Sociedad Protectora de Niños Desvalidos”, o que se realizaban ya entrado el siglo XX, una fiesta benéfica denominada “El día del niño pobre” y que en las fiestas cívicas o religiosas, se estilaba incluir en el programa un momento de “reparto de pan y carne a los pobres”.

Vale decir, que en todas las épocas han convivido dos sectores sociales diferenciados, de uno de los cuales hablan los periódicos y libros de historia, y el otro que queda silenciado y olvidado. Hay sin embargo, entre estos últimos, personajes que sobresalieron por sus características particulares y que fueron en sus tiempos populares y queridos por todos. Inscribirlos en la historia, rescatarlos del olvido es nuestro deber, como una forma de reconocer en ellos a ese sector social largamente postergado.

Son muchos los nombres que podríamos mencionar, traigamos a la memoria algunos de ellos, que fueron retratados por el popular fotógrafo Rubén Eduardo “Gallito” Bruno, autor de las imágenes que ilustran esta verdadera “Galería de Personajes Ilustres”. (más…)

DE «LA HIGIÉNICA» A «LA NUEVA RIVADAVIA»

La Nueva Rivadavia

La Nueva Rivadavia

De la muestra «Tantos Panes como Sueños» (1), realizada en nuestro Museo en el año 2016, quedó de manifiesto la “rica” historia de las panaderías de nuestro pueblo.

En nuestra reciente nota sobre la Avenida Rivadavia (2), contamos también la “larga” historia de nuestra avenida principal. Decíamos allí que desde un primer momento, Rivadavia fue la arteria comercial más importante y sigue siéndolo.

En la esquina de ésta con la calle 12 de Octubre, se encuentra la panadería más antigua de Saladillo. Tan vieja, pero al mismo tan nueva, “La Nueva Rivadavia” lleva más de un siglo invadiendo con su rico aroma a pan recién horneado, al centro saladillense. (más…)

“LORENZO JUSTINIANO ÁLVAREZ RÍOS: UN SOLDADO DE LA INDEPENDENCIA EN SALADILLO”

El Negro Falucho

El Negro Falucho
Obra del escultor Lucio Correa Morales

Nombrar a San Martín, Belgrano, Güemes, es sólo iniciar la lista de nuestros Héroes de la Independencia. En rigor sería imposible completarla, porque son innumerables los hombres anónimos que lucharon por nuestra libertad.

Bartolomé Mitre rescata en su “Historia de San Martín y la emancipación sudamericana” (1887), la figura del negro “Falucho”. Mucho se ha discutido sobre la rigurosidad histórica de Mitre sobre este personaje. Más allá de algunos detalles en discusión, hoy se sabe que ciertamente existió el soldado “Falucho” en las filas del General San Martín. Pero aún cuando no hubiese sido así, es positivo reconocer en su figura a los miles de anónimos “Soldados de la Independencia”.

Una escultura de Lucio Correo Morales lo inmortaliza en Buenos Aires y en nuestro pueblo una plaza lleva su nombre. Pero en un artículo de “El Argentino” de 1900, hemos encontrado información acerca de un “Soldado de la Independencia”, que vivió en Saladillo. (más…)

“HOTEL EL GLOBO, LA CENTRAL Y EL EDIFICIO MAYO”

La Central y el Edificio Mayo

La Central y el Edificio Mayo

La esquina de Rivadavia y Moreno es sin duda una de las de mayor importancia en Saladillo. De hecho, desde hace bastante tiempo es el lugar natural que hemos elegido para los festejos populares.

Sus edificios son postales que nos identifican. La Plaza y sus cambios; el viejo Banco Provincia, hoy Museo; el Club Social, antiguo Hotel de Listre y el “Edificio Mayo” donde funcionaron el Hotel “El Globo” y “La Central”. Recordemos algunos datos históricos de estos últimos. (más…)

“DON RAFAEL ZAMORANO: EL PRIMER MAESTRO”

Rafael Zamorano

Rafael Zamorano

Una de las principales motivaciones que tuvieron los pobladores del Partido del Saladillo, a mediados del siglo XIX, para fundar un pueblo, fue la necesidad de contar con una escuela para la educación de sus hijos. Es que hasta entonces, la mayoría de los niños no podían tener acceso a la educación. Sólo unos pocos, de las familias más acomodadas, podían contar con una institutriz en el campo, o ir a Lobos, el pueblo más cercano, o en el mejor de los casos a Buenos Aires.

Se le encargó a Antonio Bozán que consiguiera un lugar apropiado para hacer las veces de escuela, hasta que fuera posible construir una. También se le encomendó que buscase un buen maestro para la misma.

Bozán había adquirido un solar en el nuevo pueblo, frente a la plaza, en el lugar que posteriormente funcionó la tienda “La Platense”. Allí había construido un rancho de ladrillos, con techo de paja, compuesto por tres habitaciones. Esa fue la primera escuela de Saladillo, que funcionó hasta 1872, cuando se inauguró la nueva escuela en la esquina de San Martín y Moreno.

Resuelto el asunto del lugar, se abocó a su segunda misión, conseguir un maestro idóneo para la formación de los niños. Lo encontró en la persona de don Rafael J Zamorano, quien arribó a Saladillo en agosto de 1865. Se cuenta de él que era un “hombre muy culto, intelectual, religioso, austero, muy serio, pero juntamente de animada conversación y chusco”. Por “chusco” se entiende a alguien chistoso, gracioso, pícaro… Pero como veremos, no parece que el buen humor fuera una de sus virtudes. (más…)

“INAUGURACIÓN DEL MONUMENTO A BELGRANO EN 1970”

Monumento a Manuel Belgrano

Monumento a Manuel Belgrano

Desde las primeras horas de su fundación, nuestro pueblo honra a Manuel Belgrano, dando su nombre a una de las calles adyacentes a la plaza. Pero en 1970, al cumplirse el 150º aniversario de su fallecimiento, la Asociación Amigos de la Avenida Belgrano lo homenajeó levantándole un monumento.

Aquel sábado 20 de Junio comenzó con una salva de bombas a la salida del sol. Se hizo presente el Grupo 1 de Artillería Blindada, procedente de Azul. Autoridades municipales, eclesiásticas, policiales y miembros de la Asociación Amigos de la Avenida Belgrano, se congregaron en el Palacio Municipal. El intendente Fernando J López, junto al Teniente Coronel Depiano y al Comisario Eduardo Aranguren izaron la bandera, mientras la fanfarria del regimiento ejecutaba la canción «Aurora». (más…)

“DON JOAQUÍN CAZÓN Y POLVAREDAS CHICAS”

Joaquín María Cazón

Joaquín María Cazón

Varios hombres de la gran ciudad, vinculados al poder político que emergió después de Caseros, invirtieron su dinero en la zona del Saladillo, comprando grandes extensiones de tierra a los antiguos enfiteutas. Uno de ellos fue don Joaquín María Cazón, quien tendría un rol protagónico en la fundación del pueblo y cuyo nombre se ha dado a una de las estaciones ferroviarias del partido y al pueblo que se formó en torno a ella.

Cazón adquirió la estancia “Polvaredas Chicas” de 8 leguas de extensión, así llamada en contraposición a la estancia “Polvaredas Grandes”, lindera de aquella, perteneciente a Salvador María Del Carril, por aquellos años, Vicepresidente de Urquiza. (más…)

“RIVADAVIA: NUESTRA AVENIDA PRINCIPAL”

Conociendo Nuestras Calles

Avenida Rivadavia

Avenida Rivadavia

Antiguas rastrilladas conducían al lugar más bajo por donde cruzar el arroyo Saladillo y el río Salado. Este camino, seguido por los Pueblos Originarios para llegar hasta la Guardia de Lobos a comerciar sus productos, fue transitado luego por los blancos que se introdujeron en la zona del Saladillo.

Se formó de este modo el camino real que llegaba hasta el Fortín Esperanza (General Alvear) y que en las inmediaciones donde hoy se encuentra la Plaza Principal se bifurcaba rumbo al arroyo Las Flores y las grandes estancias de esa zona.

Esa circunstancia habrá influido sin duda en la decisión del Ministro Mariano Acosta para establecer el centro del pueblo (1) y en el trazado que hizo el agrimensor Enrique Nelson el viejo camino real constituyó la avenida de acceso al “Tránsito del Saladillo”.

En los primeros años, las calles no tenían nombres y eran reconocidas por sus lugares de referencia. Así, la actual avenida Rivadavia siguió llamándose el «Camino Real», en el que pesadas carretas dejaban huellas profundas, llevando la producción hacia el Puerto de Buenos Aires. (más…)