“LA FUNDACIÓN DE CHIVILCOY”

Monumento a los fundadores de Chivilcoy

Monumento a los fundadores de Chivilcoy

Aunque la idea persiste y recientemente hubo intentos de reflotarla, la “Zona de Crecimiento Común” tuvo real vigencia en la década del ‘90.

Más allá de los pormenores políticos y económicos que puedan rodear esta temática, la interconexión regional es un hecho incontrastable. Pero, si podemos hablar de una “Zona de Crecimiento Común” es porque nuestra identidad regional hunde sus raíces en una “Historia de Nacimiento Común”.

La zona que en su conjunto perteneció a los Pueblos Originarios comparte historias paralelas respecto a la ocupación por parte de los blancos, la creación de los Partidos, la fundación de los pueblos, la construcción de iglesias y escuelas, el tendido de rieles, y hasta leyendas que disfrazan de epopeya al momento fundacional.

Poco a poco iremos conociendo estas historias regionales, hoy proponemos recordar la Fundación de Chivilcoy.

Es abundante la cantidad de topónimos en los que aún subsiste la lengua que se habló en estas tierras durante siglos. “Chivilcoy” es uno de ellos. Más allá de que algunos estudiosos discutan si se trata de la conjunción de vocablos que describen la zona, o si se trató del nombre de un cacique, o incluso de la denominación de una familia de estos, lo cierto es que la palabra tiene su origen en la lengua de los Pueblos Originarios.

“Chi – vil – co” significa en la lengua araucana, que es la que se hablaba aquí al momento de la llega de los españoles, “todo es agua”, expresión más que descriptiva de nuestra cuenca del Salado.

Ya en tiempos de Juan de Garay hay referencias a un cacique llamado “Chivilque”, que habitaba en esta zona. Uno de los hombres de Garay, Miguel Navarro, decide asentarse en los campos cercanos al Salado. Desde entonces se conoce al lugar como los “Campo de Navarro”, historia de la que nos ocuparemos en otra ocasión. Lo cierto es que Garay, como si de un dueño se tratara, decide otorgarle a Navarro todos los indios de la tribu de Chivilque, para que trabajen sus tierras.

Doscientos años después, también hay noticias de un cacique “Chivilcoy”, que pone sus lanzas al servicio de Liniers, en las primeras invasiones inglesas.

Al igual que como ocurrió en Saladillo, con posterioridad a la Revolución de Mayo, comienza el avance de los blancos al sur del Salado. Rosas, que en 1839 creó el Partido de Saladillo, el 28 de diciembre de 1845, crea el Partido de Chivilcoy. Lo hace tomando las tierras del extremo sur del antiguo Partido de la Guardia de Luján. En ese entonces, ocupaba también, tierras de los actuales Alberti, Chacabuco, Suipacha, Navarro y Veinticinco de Mayo.

Pocos años después, siguiendo con el paralelismo con nuestra historia, los vecinos de Chivilcoy solicitan la fundación de un pueblo, donde poder instalar la escuela, la iglesia y sus comercios. Se forma entonces una Comisión Fundadora, presidida por el Juez de Paz, don Federico Soarez. A esta Comisión se le encomienda buscar un terreno adecuado para levantar el pueblo. Se cuenta entonces una anécdota que nos hace recordar mucho a la rodada de Mariano Acosta en Saladillo y su célebre “salga pato o gallareta”, al que nos hemos referido en otra nota.

El 21 de octubre de 1854 se reunieron los integrantes de la Comisión en la estancia del señor Juéz. Ese día acordaron la metodología que implementarían para la elección y para darle un perfil solemne a semejante acto, decidieron llevar una pala nueva, que sería clavada por primera vez en la tierra, en el lugar exacto donde sería el centro del pueblo.

El 22, bien temprano salió la comitiva bien montada y con la pala en manos del Juez de Paz. En el recorrido se le fueron sumando muchos vecinos, llegando a juntarse cerca de 300. Cansados de divagar por entre los pastizales, no atinaban a ponerse de acuerdo sobre el lugar preciso. Fue entonces cuando el vecino Valentín Coria arrebató la pala de la mano del Juez y salió a la carrera con su caballo. Los 300 jinetes cabalgaron tras él, como si de una cacería se tratase, y al cabo de un tiempo lograron encerrarlo. Coria cayó de su caballo y en un acto reflejo clavó la pala en el suelo buscando apoyo. El ritual estaba cumplido, ese sería el centro del pueblo.

Se dice que fue Sarmiento quien sugirió a un miembro de la Comisión la forma de la traza del pueblo. El 3 de octubre de 1868, a pocos días de asumir la Presidencia de la República, el sanjuanino visitó Chivilcoy y expresó la célebre frase: “Haré cien Chivilcoy en mis años de gobierno”.

Cuando el 11 de setiembre de 1866 llega el ferrocarril a Chivilcoy, arrieros y carreros de Saladillo irán hasta allí a llevar el ganado, los cereales y las mercaderías con destino al puerto. El tren a Saladillo no llegará hasta 1884.

4 Comments

  1. Alejandro Mariotto 2013/11/25 23:56 Responder

    Muy interesante la historia de la fundación de nuestros pueblos. Gracias por compartirla con nosotros!!!

  2. Marcelo 2016/08/09 0:33 Responder

    Hola Alejandro … muy lindo lo que hacen!!
    Tienen información sobre la escuela de Pierretti en Chivilcoy … estamos escribiendo sobre el desarrollo de la Educación en nuestra región.
    Abrazo!

  3. Ada 2017/12/16 13:19 Responder

    Mis bisabuelos vivieron alli eran la familia Gagniere les agradeceria si tiene datos de ellos gracias!!!!

  4. Grizutti Pablo 2018/01/14 19:36 Responder

    mis antepasados vivieron en la zona, familia Grizutti.
    si alguien sabe algo?

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