“UN COMERCIANTE ESPAÑOL Y LA NAFTA NACIONAL”

Florencio Del Campo

Florencio Del Campo
Fotografía: “El Argentino” – 12/11/1938

Repsol, YPF, Argentina, España, Política Petrolera… Conceptos recurrentes y siempre vigentes de nuestra historia.

Invitamos a conocer la vida de Florencio del Campo, un comerciante de origen español a comienzos del siglo XX, que se radicó en Saladillo.

Su comercio, “El Sol de Oro” era concesionario de YPF, “La Gran Nafta Nacional”.

Su biografía nos remite una vez más a la historia de los inmigrantes en nuestro medio y el relato de su deceso nos aporta elementos que grafican modos de vida y costumbres sociales de la época.

Es el año 1887 y en el pueblo de Acevedo, Provincia de León, España, el matrimonio Del Campo toma una difícil decisión, emigrar a América, en busca de un mejor futuro para sus tres pequeños hijos. Estos son Gualberto, Juana y Florencio, de tan sólo tres años. Florencio había nacido el 11 de mayo de 1884.

Al llegar a la Argentina se radican en el establecimiento “San Justo” de don Justo Del Carril, partido de General Alvear. Luego de dos años de trabajo en el campo, la familia se instala con un comercio en el pequeño pueblito de Alvear. Pero el comercio por entonces dependía totalmente del ferrocarril para el traslado de las mercaderías, y éste todavía no había llegado hasta Alvear. La punta de rieles se encontraba entonces en Saladillo, dónde la actividad comercial era próspera. Luego de siete años de trabajo, los Del Campo deciden mudarse nuevamente buscando el ansiado progreso. Es así como hacia 1896 arriban a Saladillo.

Con tan solo 12 años, Florencio comienza a trabajar en distintos comercios del pueblo. Así lo hizo en la casa de don Bernardo Portal; en lo de don Francisco Mugueta, frente al hipódromo; con don Graciano Larrea; con don Demetrio Iturralde, en “El Ciprés”; y finalmente con don Miguel Bazzano. Con todos ellos fue conociendo el ámbito comercial.

En 1906, junto a su padre, don Raimundo del Campo, se establecen con comercio propio en el local que fuera de su ex patrón, don Francisco Mugueta.

Con su comercio establecido se sintió seguro para constituir una familia y es así que en 1910, se casa con Josefa Goñi. Apenas tres años después enviuda y tiempo más tarde se casa en segundas nupcias con Rosa Salinardi. Con ella fueron padres de María Otilia y Florencio Eugenio.

El Sol de Oro

El Sol de Oro
Anuncio en “El Argentino” – 03/09/1938

En 1913, se traslada con su comercio “El Sol de Oro” a su nuevo local de Leandro N Alem y Cabral. En este almacén de ramos generales, cuyo teléfono era el Nº 25, Del Campo era representante de la firma Piazza e Hijos SA, productores de la cerveza y del jabón “Azul”. Estás fábricas se encontraban en la ciudad de Azul, donde la familia Piazza desarrolló una significativa actividad. Hoy una avenida de esa ciudad lleva su nombre.

Cerveza Azul

Cerveza Azul

Pero lo que distinguía a “El Sol de Oro” era ser concesionario de YPF, “La Gran Nafta Nacional”, como rezaba una de sus publicidades. Este español, que ya se sentía tan argentino como el que más, vendía con orgullo este producto en un momento en que el transporte automotriz apenas comenzaba a rodar.

Sus publicidades profesaban un sano nacionalismo y hoy podrían ser leídas hasta como verdaderas proclamas políticas: “YPF, la preferida de todos los automovilistas, por su calidad y porque constituye uno de los pilares de la economía nacional”, anunciaba en “El Argentino”. Y en “La Semana”: “La Nafta YPF es la única nafta nacional. Se hace patria fomentando lo nuestro. La Nafta YPF no es inferior a la mejor nafta extranjera en calidad y rendimiento. Por eso, todos los habitantes de la nación tienen el deber moral de consumir Nafta YPF, aún cuando sea un solo litro el que necesitan. Cultive su nacionalismo sano y provechoso consumiendo nafta argentina. YPF asegura la independencia económica del país”.

La Nafta YPF

La Nafta YPF
Anuncio en “La Semana” – 04/09/1938

Otro rubro que Del Campo trabajaba era el de los seguros, siendo representante de las compañías “La Agraria”, “La Rural” y “La Italia”. También era representante de los reconocidos camiones “Studebaker”.

Además de su actividad comercial, Florencio del Campo tuvo una destacada actuación social. Fue socio fundador del “Casino Español” y del “Círculo de Obreros Católicos”. Miembro de la “Sociedad Rural e Hipódromo de Saladillo”, del “Centro Comercial e Industrial de Saladillo” y miembro honorario de la “Sociedad Española de Socorros Mutuos. Militante del Partido Radical, ocupó cargos en el Concejo Deliberante y en el Consejo Escolar.

Camión Studebaker

Camión Studebaker

En octubre de 1938 sufrió un ataque de apendicitis, por lo que debió ser intervenido quirúrgicamente de urgencia. Fue llamado el doctor Luis Leoncio Fernández, quien acompañado de otro médico se trasladó desde Buenos Aires en automóvil. Los caminos eran de tierra y los vehículos distaban mucho de las condiciones técnicas actuales. Llegaron a Saladillo a las 4 de la mañana, donde lo aguardaban los doctores Emparanza y Demaría Massey. La intervención se realizó de forma inmediata en la propia casa del paciente.

Tras una breve mejoría se hizo necesaria una segunda intervención y en la tarde del 4 de noviembre, con tan sólo 54 años, falleció. “¡Ha muerto Del Campo! Tal eran las palabras que se escuchaban por todas partes” (Confraternidad, 09/11/1938).

El sepelio fue realizado por la empresa de pompas fúnebres del señor Acquaviva, en la misma casa del difunto. Una carroza lo condujo desde allí hasta el “Círculo de Obreros” del que era Presidente. Allí pronunció una oración el tesorero Victoriano Pertino. Terminada esta fue conducido a pulso hasta la “Sociedad Española”, donde el periodista Olegario Teso realizó un elogio. Nuevamente a pulso lo trasladaron hasta el Templo, donde se ofició un responso con “cuatro” sacerdotes. Más de un centenar de automóviles lo acompañó hasta el cementerio. El féretro, que se hallaba cubierto por la bandera del “Círculo de Obreros Católicos”, fue depositado en la bóveda familiar, lugar en el que pronunció una última oración el Cura Párroco José Ráed.

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