“LA VOZ DEL SALADILLO CONTRA ROCA”

Julio Argentino Roca

Julio Argentino Roca

“La Voz del Saladillo” fue el primer periódico de nuestro medio, fundado por José Antonio Rossi el 12 de febrero de 1872. En 1885, Rossi vende su imprenta a su amigo Máximo Ledesma, quien continúa con la publicación hasta mayo de 1888.

En aquel año de 1885, en que Ledesma se hace cargo del periódico, se debatía en el país la sucesión presidencial de Julio Argentino Roca. El candidato natural a sucederlo era el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Dardo Rocha, quien en el año anterior había sido huésped de honor de Saladillo, con motivo de la inauguración del ferrocarril.

Pero Roca decide no avalar la candidatura de Rocha y postula a su concuñado Miguel Juárez Celman, a quien Sarmiento despectivamente nombra como “el marido de la hermana de la mujer de Roca”.

En esa coyuntura, Ledesma, a través de “La Voz del Saladillo”, apoya la candidatura de Dardo Rocha y se opone a la decisión de Roca, dando razones de su postura.

 

La Voz del Saladillo

La Voz del Saladillo (26/07/1885)

Sostiene “La Voz del Saladillo” del 26 de julio de 1885:

Si no supiéramos a qué atenernos en cuanto a las promesas de prescindencia en la política de parte del Presidente; si no estuviéramos convencidos que su palabra empeñada ante el Congreso es un mito; si no viéramos que (…) sólo imperan en sus resoluciones sus caprichos; (…) si no palpáramos evidentemente que abriga la ambición indigna de anonadar a Rocha; si no tuviera la firme resolución de anular a la Provincia de Buenos Aires, dividirla, debilitarla, arruinarla, no seríamos tenaces en nuestros duros ataques al Gral Roca”.

Y continúa:

Pero siendo él el solo causante del estado deplorable que reina en toda la República; (…) siendo él el que se vanagloria en hacer ostentación de poder militar, el que se envanece de distribuir armas con la intención de intimidar la opinión pública; siendo él el que demuestra el insaciable deseo de encaramar en el poder a los miembros de su familia (…) ¿cómo permanecer impasibles?

Y concluye párrafos más abajo:

Lo hemos dicho y lo repetimos, para el Presidente de la República, no existe la Constitución, el Congreso, ni el pueblo. (…) Si algún Roca no ocupa la gobernación, lo hará alguno de sus hechuras”.

Así de clara es la postura de Ledesma, uno de nuestros más grandes maestros y periodistas, respecto a Roca.

La calle Roca, luego de atravesar en su trayecto a la calle Rossi, muere en la avenida en la que los saladillenses honramos a Máximo Ledesma. Quizá sea este otro motivo para repensar el nombre de la calle que recuerda al llamado “conquistador del desierto”.

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