“JUAN CARLOS DELLATORRE Y LOS PENSADORES DE LA PATRIA GRANDE”

Juan Carlos Dellatorre

Juan Carlos Dellatorre

La Patria Grande que pensaron San Martín y Bolivar nace en primer término como unión latinoamericana en la lucha contra el colonialismo español. Se afirma luego en la defensa de los Pueblos Libres ante cualquier pretensión de dominación extranjera. Este es el principal fundamento por el que San Martín le lega nada menos que su sable a Juan Manuel de Rosas.

En las primeras décadas del Siglo XX, Inglaterra es la máxima expresión del Imperialismo, pero ya Estados Unidos se perfila con sus políticas expansionistas. En 1927 la intervención de este país sobre Nicaragua y la resistencia heroica de Augusto Sandino sacude a la América toda.

Fijar posición en ese contexto político internacional tenía sus consecuencias y en nuestro pueblo, el periodista Juan Carlos Dellatorre, Director del periódico “La Semana”, la asume con valentía y claridad.

En la edición del 2 de Octubre de 1927, el periódico “La Semana” anuncia la formación de la Asociación Cooperadora de Concordia Americana, “compuesta por conocidos hombres de la intelectualidad argentina, bajo la presidencia del Dr Enrique Loudet”. Es su propósito “luchar contra los prejuicios, imperialismos e injusticias” en América Latina. Se anuncia también la presentación de la revista “Aconcagua”, órgano de la Asociación, que cuenta con la firma de reconocidos intelectuales como Baltasar Brun, José León Suárez, Atilio García y Mellid, Edmundo Gutiérrez, entre otros. Y Dellatorre con su periódico se suma expresando: “La Semana, fiel a su programa se adhirió de inmediato a tan trascendente movimiento”.

De hecho, en la misma edición publica en sus páginas un artículo de Atilio García y Mellid, titulado “El deber de los intelectuales de América”. Allí, el Forjista, autor de “Historia del Paraguay”, expresa:

Como una afirmación más de esta solidaridad podría hacerse referencia al caso reciente de Nicaragua, caída también – como otras hermanas menores – bajo la tutoría (que sabe a libertinaje) del capitalismo desorbitado y enfermizo de los Estados Unidos del Norte. La América toda, la América que no tiene sangre sajona ni regula sus impulsos de acuerdo a los beneficios materiales que de ellos pueden desprenderse, la América que es una sola aspiración y un mismo ideal desde las tierras de Méjico, hasta los canales fueguinos de la Argentina, se pronuncia con la soberbia elocuencia a que le dan derecho su tradición y su hidalguía, en contra de la burguesía prepotente y avasalladora que sueña, allí en el norte, hacer una siembra de sus estrellas malditas sobre las tierras del Sol y de la Vida Nueva”.

Días después, Dellatorre, que además era miembro del Círcolo Italiano de nuestra ciudad, consigue por intermedio del presidente de la Asociación, Dr Enrique Loudet, traer al reconocido latinoamericanista colombiano, Edmundo Gutiérrez, para que diserte en el Teatro Marconi, en el marco de las celebraciones del 12 de Octubre.

Más de 1000 personas se reunieron a escuchar a Gutiérrez, a quien don Orlando Sanguinetti, en su periódico “Las Noticias”, compara con nuestro destacado pensador, Manuel Ugarte.

Tenemos detalles de la velada realizada en el Marconi, pero preferimos detenernos en la presentación que del Dr Edmundo Gutiérrez hizo Juan Carlos Dellatorre, por cuanto expresa el pensamiento vivo de este periodista de Saladillo:

Difícil y a la vez honrosa tarea, es la que mis compañeros de Comisión del Círcolo Italiano, institución auspiciadora de esta velada, han delegado en mi modesta persona, (…) En realidad, nuestro ilustre visitante, no necesita ser presentado. Básteme, entonces, con señalar su acción ponderable y superior, desarrollada desde la secretaría de la Asociación Cooperadora de Concordia Americana, que preside el Dr Enrique Loudet, entidad altamente inspirada y que define su acción nobilísima en una lucha permanente contra todos los prejuicios, errores, imperialismos e injusticias, que dificultan la paz y la fraternidad en la parte sud del continente americano.

Sucesos internacionales de reciente data y que constituyen atentados incalificables contra la integridad de algunas repúblicas de Centro y Sud América, dicen bien claro de la ética política que rige las actividades siempre agresivas y avasalladoras de los imperialismos establecidos y de cual es la actitud que en defensa propia debemos adoptar.

Todo imperialismo es una hegemonía – decíame hace poco en letra cordial un distinguido diplomático de la nación mejicana – (…) por eso, la hegemonía estadounidense, como las europeas, no pueden tener sincero interés en nuestro progreso y desarrollo, porque todo lo que nosotros aumentemos como fuerzas productoras de nuestras propias necesidades, son consumaciones y mercados que ellos pierden y que han servido hasta la fecha para mantener la potencia industrial, económica y comercial de esas fuerzas absorbentes.

… América, desde Río Bravo del Norte a Magallanes, por razones de pasado, de presente y de futuro, debe iniciar de inmediato la obra a cuya realización, esta noche contribuirá con su verbo elocuente el Dr Edmundo Gutiérrez”.

Deja un comentario