“UN PEQUEÑO MUSEO EN CASA”

Mini Museo de Osvaldo Debiasi

Mini Museo de Osvaldo Debiasi

El tema de por qué te gustan las cosas antiguas es algo que yo nunca supe explicar y nadie me lo supo explicar tampoco”, nos cuenta Osvaldo “Pocho” Debiasi. “Por ejemplo, si tengo la plata para comprarme una moto nueva, capaz que voy y me compro una vieja”. Así nos habla de su pasión por coleccionar y el “Mini Museo” que ha armado en su casa.

De chico comencé a coleccionar autitos, Muky, Matchbox, Buby, etc. Encontraba juguetes y los guardaba, y cada vez tenía más cosas.”. Cierto día decidió ampliar el quincho de su casa. La familia estaba contenta porque tendrían más espacio para las reuniones con amigos. Pero Osvaldo, en realidad, lo quería para ubicar todas esas cosas antiguas, para las que no hallaba lugar en la casa. Finalmente todos aceptaron que esto es parte de su vida y cuando llegan amigos se hacen un lugar entre triciclos, motos y autitos de colección.

Osvaldo Debiasi

Osvaldo Debiasi

Con las motos comenzó cuando tenía alrededor de 25 años. La primera fue una Guzzi, italiana, modelo ’62. Se la compró a Jorge Lacunza en un remate. “Para dejarla así como está tuve que comprar dos más de la misma marca y armarla con los repuestos de todas”.

 “Después compré la Siambretta. La compré con la intención de restaurarla para usarla. A mi no me gusta restaurarla y dejarla parada. Hay gente que las restaura y las deja paraditas. A mi me gusta que ande, que vos la patees y arranque. La tenían en un gallinero en Cazón y se la vendieron a un chico que la andaba acá. Yo la vi y le dije: el día que la quieras vender avísame que te la compro o hacemos algún negocio. El precisaba un auto que lo quería hacer a gas y le compré la moto. Le hice pintura nada más, lo otro está todo original. También es modelo 62”.

A la colección se suma una Puma modelo ’59, otra que tiene tapada en el patio y dos más que guarda en la casa de un amigo por falta de espacio. “Las motos me encantan – agrega como si hiciera falta aclararlo – es una pasión que tengo por las motos. Nunca tuve una nueva. La había convencido a mi mujer para comprarme una 0 Km, ya tenía el lugar donde la iba a ir a comprar y todo, y el día anterior entré a Internet, vi  la Puma y me la terminé comprando”.

Son muchos los objetos que forman parte de este pequeño museo, pero hay algunos que ocupan un lugar especial. “Lo que más me gusta por ahí es algún autito de colección de cuando yo era chico y algunos que me he comprado, como el de Fangio que lo compré y lo armé de grande”.

Autos clásicos donados por el Intendente Gorosito

Autos clásicos donados por el Intendente Gorosito

Una colección que me gusta mucho es la que me regaló Gorosito, el Intendente. El sabía que me gustaban los autitos. Un día, me manda a llamar con la secretaria. Estaba con una bolsa y me dice: «Tomá, te voy a regalar esto que era mío, porque  voy a remodelar la oficina». Cuando lo vi me quería morir. Nunca en mi vida me habían regalado algo tan lindo, hablando de este tema. Eran siete coches de una colección de autos clásicos. Es una de las que más aprecio”.

Los kartings a pedales y el triciclo no fueron suyos, los compró ahora de grande. “El triciclo lo compré en 25 de Mayo, no así como está ahora, que está a mitad restaurado. Le dejé la pintura original que tenía, le puse las gomas a las ruedas y el asiento. Al igual que con las motos están para usar, el karting y el triciclo los usan mis nietos. ¡Mi nieta es impresionante como anda! Mi nieto todavía no llega a los pedales”.

El triciclo, al igual que una impecable bicicleta “Indarciclo” de los años ’60, fueron restaurados con la ayuda del “Abuelo” García y Gustavo Bruno, a quienes Osvaldo nos pide que expresemos su agradecimiento.

Entre los juguetes, se destacan un autito de chapa a cuerda, de los años ’50, y una grúa, ambos regalos de una familia amiga. Un bombero de plástico y una ambulancia que perteneció a su hijo. Un Torino, el auto de Fangio ya mencionado y gran cantidad de autitos.

Otro de sus hobbies es el aeromodelismo. “Tengo alrededor de diez aviones, que fui armando de a poco”, nos cuenta.

Tablero de basquet del viejo Colegio Nacional

Tablero de basquet del viejo Colegio Nacional

Pero no terminan allí las pasiones de nuestro entrevistado. Osvaldo es un amante del básquet y en ese sentido guarda en su “Mini Museo” una pieza singular. Se trata de un viejo tablero de básquet: “Este tablero tiene su historia. Cuando el Colegio Nacional viejo se dejó, yo le pedí a Julio Morena, el rector de ese momento,  si me lo regalaba. Estaba en la cancha, atrás del colegio. Julio me dijo que sí, pero yo me tenía que hacer cargo de ir a buscarlo. Fuimos con un grupo de amigos y lo cargamos arriba de un Fiat 600 que tenía mi papá y lo llevé a mi casa. Lo único que hice fue sacarle el aro que lo puse en una pared y todavía lo tengo. Y ahora con esto del mini museo le pegué una cepillada y lo puse aquí. Por ser que estuvo a la intemperie y todo, está muy bien”.

El histórico tablero, ahora devenido en una especie de tablero de taller mecánico, luce objetos y herramientas, la mayoría donadas por Mario Chicaré, de Polvaredas, a quien Osvaldo también transmite su agradecimiento. Allí podemos ver un tarro de pintura del año ’49; una latita de cera; una lata de Supermóvil de YPF; unas antiparras de aluminio; un soldador; una vieja radio; el dínamo de un Ford A; una plancha a bencina, regalo de Gustavo Gastaca; una aceitera; una lata de bizcochitos Canale; y un montón de cosas más.

Dando jerarquía a este rincón histórico hay un frasco con “Tierra de Malvinas”, regalo de su amigo, Héroe de Malvinas, Guillermo Nicoló.

Modestamente, “Pocho” llama a éste, “Mini Museo”, nosotros preferimos decir que es un “Pequeño Gran Museo”. Para él se trata de un gusto personal, pero si alguien desea verlo, está dispuesto a mostrarlo. Es un espacio particularmente recomendable para las escuelas, un mundo de juguetes antiguos en el corazón de la ciudad.

¡Gracias Osvaldo por habernos permitido visitarlo!

Karting a pedales

Karting a pedales

Triciclo

Triciclo

Karting

Karting

Colección de motos

Colección de motos

Siambretta '62

Siambretta ’62

Bicicleta Indarciclo

Bicicleta Indarciclo

Colección de autitos

Colección de autitos

4 Comments

  1. Osvaldo 2015/07/26 14:42 Responder

    Muchas gracias Marcelo por la visita, esta muy buena la nota !!!

  2. Simonetti Carlos Alberto 2016/10/12 18:35 Responder

    Hermoso emprendimiento, digno de apoyar y colaborar con esas cosas que tenemos atrapadas en cajones de historias personales!!!! Debo un par de artículos prometídos, sé que no hay mejor lugar para el recuerdo que el Museo De “Pocho” !!!!

  3. Viviana 2020/09/24 20:13 Responder

    hola estoy haciendo una tesina sobre los rodados que marcaron la memoria de los adultos ,y me interesa saber por el karting rojo a pedal que tenes en la galeria de fotos, es de hojalata Espero tu respuesta gracias

  4. Osvaldo 2020/09/25 11:40 Responder

    Hola, te paso algunos datos. Es un Jeep marca Broadway. El negocio se encontraba en la calle Tarija y Av. La Plata, una de las tres más grande fábricas de rodados en la Argentina por casi cincuenta años, hasta su cierre, a fines de los años ochenta.
    La familia Lavintman, fundó LA AUTOMÁTICA en 1914 y por más de setenta años fabrico rodados infantiles. Otra rama, Naum Lavintman e Hijo, con la marca Broadway, produjo esos fantasticos autos a pedal de todas clases, bicicletas, sulkys, remociclos y mas, por lo menos desde 1929. Comenzaron con los monopatines, velocípedos, triciclos, aeroplanos a pedal, aunque también elaboraron muñecas de pasta. En 1951 crean el bote a pedal (lancha Cris Cras). Durante toda esa época, Marcos Lavintman patenta numerosos mejoramientos para rodados y un inusual mecanismo sonoro para muñecas que en 1952 les permitió lanzar al mercado LOLITA JOHNSON- única muñeca en el país dotada con sonido. Muchas de sus creaciones, fueron las muñecas de pasta: Diana, Maribel, Alicia, Tuyito, Farina y Chúmbela (que caminaba!!, cantaba y bailaba tambien).
    En el año 1956 fabrican el Jeep Broadway. A principios de la década del sesenta producen un auto Impala, el Cadillac de Oro, un Jeep Johnson, la motoneta Alegretta y una moto Pumita. A finales de la decada del 60 lanzan una de sus mas recordadas creaciones, el batimovil a pedal 1966, un Lincoln futura transformado en batimovil por George barris magistralmente reproducido por la firma, del cual sobreviven muy pocos ejemplares

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