“LAS TRÁGICAS ELECCIONES DE 1874”

Portada de El Mosquito y Máximo Cabral

Izquierda: Portada de El Mosquito con la caricatura de Alsina, Mitre, Sarmiento y Avellaneda.
Derecha: Máximo Cabral, caudillo mitrista de Saladillo

Hoy es un día de fiesta democrática, con naturalidad el pueblo decidirá en las urnas quienes serán nuestro Presidente y Gobernador, en los próximos cuatro años. Para Saladillo esta elección tiene un carácter histórico especial, tras 24 años de mandato de Carlos Antonio Gorosito, hoy elegiremos un nuevo Intendente, cuyo nombre se incluirá en la lista que en 1886 iniciara José Adrián Viale (1).

A pesar de que hace un cuarto de siglo que no asistimos a un cambio de nombre en el Palacio Municipal, éste es también un trámite que la ciudadanía asume con tranquilidad.

Pero esto que hoy nos resulta festivo, natural y tranquilo, es algo que no siempre ocurrió. Nuestra historia está plagada de fraudes e interrupciones violentas del sistema democrático. Saladillo no ha sido la excepción, vamos a rememorar en esta nota las sangrientas elecciones de 1874, para conocer nuestra historia y valorar el presente.

La contienda electoral era entre mitristas y alsinistas, por la sucesión de Sarmiento, y se estaba de un lado o se estaba del otro. Bartolomé Mitre representaba el poder de la elite porteña y los grandes terratenientes; Adolfo Alsina tenía ascendencia en los sectores populares. Dos modelos de país estaban en pugna, he ahí la razón de las pasiones exacerbadas.

En Saladillo alcanzó ribetes impensados. El Juez de Paz, don Víctor Del Carril, era alsinista y el Comandante Militar, don Justo Sánchez, era mitrista. Ambos personajes utilizaron todo el peso de sus influencias, para ponerlo en beneficio de sus respectivos partidos.

A su vez, las autoridades municipales eran mayoritariamente mitristas, pero la partida de policía, a cargo del Teniente Pedro Iturre, respondía al alsinismo.

El caudillo del mitrismo era don Máximo Cabral, amigo personal de Mitre y hombre de trascendente actuación en los momentos de la fundación del pueblo. Lo acompañaban en el comité el Comandante Militar Justo Sánchez, hacendado en el campo Polvaredas y La Fortuna; Florencio Atucha, dueño del campo “San Francisco”; Deogracia García, miembro de la Municipalidad; Gabino Rodríguez; José María Aldao, mayordomo del campo de don Joaquín Cazón; Antonio Bozán, miembro de la Municipalidad; Federico Curbeto, sanjuanino, mayordomo de la estancia “Toldos”; Cristino Márquez, mayordomo de “La Argentina” de Bedoya; don Froilán Rosales y don Bonifacio Rosales.

Benito J Galíndez, presidía el comité alsinista, en el que lo secundaban Víctor Del Carril, Juez de Paz y hacendado vinculado a los círculos políticos de Buenos Aires; Emiliano Reynoso, carismático caudillo popular; don Juan Arauz, primo hermano de Alsina; don Máximo Ledesma, municipal y maestro de la escuela de varones; don Aureliano Roigt; Blas Varela, un tal Villamil; José María Páez; el Capitán Remigio Guerra; Juan Pablo Córdoba; Valentín Pachamé; Venancio Mena; el Capitán Damián Varela y mucho otros más.

En los días previos la tensión se percibía en el ambiente. El enfrentamiento parecía inevitable y lejos de querer evitarlo, todo indicaba que era lo deseado.

La mañana de aquel 1º de febrero amaneció soleada. En la sala de espera del antiguo edificio, que se encontraba en el lugar que hoy ocupa la Municipalidad, se instaló la única mesa receptora de votos. El ingreso era por un zaguán y en el mismo espacio funcionaban el Juzgado de Paz, la Municipalidad y la Policía.

Ya hemos dicho, que tanto el Juez de Paz, como la partida de policía, eran alsinistas. Esto los colocaba en un lugar de privilegio en el control del edificio. El Teniente Pedro Iturre colocó a dos de sus hombres de custodios de la urna. Se trataba del Cabo Pedro Arrieta y un agente apodado “El Aceituna”, ambos famosos por ser guapos a la hora de pelear.

Los mitristas tenían su comité en la casa de don Máximo Cabral, esquina de San Martín y Belgrano, lugar en el que hoy funciona la heladería “Los Amigos”. Los alsinistas a su vez se reunían en la “Fonda de Lomé”, esquina de Moreno y Córdoba (actual Álvarez de Toledo).

Las primeras horas del comicio transcurrieron tranquilas, pero cerca del mediodía los alsinistas comenzaron a impugnar los votos mitristas. Recordemos que por entonces los votos eran cantados a viva voz.

Un grupo como de cincuenta personas salió del comité Mitrista para presentar sus quejas. A la cabeza iban el Comandante Justo Sanchez y Florencio Atucha, que eran los más ofuscados. Don Máximo Cabral, a la altura de la casa parroquial, que en ese entonces ocupaba la esquina de Belgrano y San Martín, trató en vano de persuadirlos para que regresaran.

Cabral volvió refunfuñando hacia su casa. El grupo llegó hasta el frente de la casa municipal y un grupo de alsinistas les obstruyó el ingreso al zaguán. No se sabe ni quién, ni de dónde, pero en ese momento se oyó un tiro.

De inmediato se inició un tiroteo intenso y muchos hombres se enfrentaron con sus facones.

Ramón Agüero sacó un trabuco y atropelló al grupo alsinista, hiriendo en ambas piernas al Cabo Pedro Arrieta. Máximo Tolosa salió a contrarrestarlo facón en mano, pero cayó gravemente herido en el estrecho zaguán. El Teniente Pedro Iturre corrió a socorrerlo, pero José Robles, con un revolver en cada mano lo atropelló. Iturre logró eludir los tiros y rescató a Tolosa del suelo, al tiempo que don Víctor Del Carril cerró la puerta de acceso, quedando los alsinistas dueños del local.

Un gran número de mitristas llegó de refuerzo y quedaron dueños de la calle y la plaza, pero una balacea les llegaba desde las ventanas y la azotea de la casa municipal. El único refugio que tenían eran los pilares que rodeaban la plaza. El grupo decidió entonces avanzar por Moreno, para atacar al comité alsinista de la esquina Córdoba (Toledo). A la cabeza iba Benjamín Salomón, puestero de la estancia “La Barrancosa”. Este Salomón era un gaucho cuya fama tenía casi las dimensiones de un Juan Moreira. Lo acompañaban Justo Sánchez, Florencio Atucha, Máximo Cabral y un nutrido número de hombres.

Desde el interior del local, los alsinistas obligaron a fuerza de tiros a retroceder a sus atacantes. El Comandante Sánchez y Florencio Atucha cayeron heridos y frente a la escuela, el gaucho Salomón recibió un balazo al costado del ojo izquierdo.

Heridos sus más valientes hombres y faltos de balas, los mitristas debieron regresar hasta lo de Cabral.

La pelea duró cerca de veinte minutos y al terminar casi no había sitio en el que no hubiese un charco de sangre. Cada grupo trató de ocular sus muertos y heridos. El doctor Joaquín Robles manifestó que examinó a dos muertos y socorrió a veintidós heridos. Los testimonios de quienes participaron permiten decir que murieron el gaucho Salomón; el capataz de “Toldos”, Martín López; Martín Reynoso y Ramón Díaz. Los heridos fueron al menos 46. Este es quizá el número más cercano a la realidad, ya que la tradición oral fija en ocho a los muertos y en más de cien a los heridos.

Los escrutadores mitristas quedaron rehenes en el lugar de votación, por lo que terminada la pelea fueron obligados a firmar el acta. Fue así que en los papeles ganaron los alsinistas. En realidad perdieron todos y por este episodio hubo familias de Saladillo que por décadas no se dirigieron la palabra.

 

(Fuente: Manuel Ibáñez Frocham en “La Semana” – 31/01/1915).

 

(1) http://historiasaladillo.com.ar/hs/2014/09/el-primer-intendente-de-saladillo/

2 Comments

  1. Daniel Molinuevo 2016/06/07 23:36 Responder

    Por favor.- Soy bisnieto de un Froilan Rosales, que supuestamente fue oriundo de Saladillo y se caso con una Avila, propietaria de la Estancia la Niña en 9 de Julio, y habria sido uno de los primeros dirigentes de Pehuajo.- Tendria alguna informacion del mismo.- Le agradezco sobremanera.- Atte Daniel

  2. por fabor soy nieto de Joquin Villamil, quiero ponerme en contacto,co algun Villamil quq viva en Saladillo mi padee se llamo M arcelo gabino Villamil 2017/09/26 3:37 Responder

    espero con ansiedad una respuesta,soy nieto de Joaquin Villamil el vivio en saladillo en los años 1860 esta sepultado en el sementerio de Saladillo quiero tener comunicacion con mis famiares de alli mi tia Cesilia Villamil tambien vivio en saladilloHija de Joaquin Villamil casada co don Jose Carri gracias.yo soy Juan Carlos Villamil tengo 79 años mi padre se llamo Marcelo Gabino Villamil.gracias