“LORENZO JUSTINIANO ÁLVAREZ RÍOS: UN SOLDADO DE LA INDEPENDENCIA EN SALADILLO”

El Negro Falucho

El Negro Falucho
Obra del escultor Lucio Correa Morales

Nombrar a San Martín, Belgrano, Güemes, es sólo iniciar la lista de nuestros Héroes de la Independencia. En rigor sería imposible completarla, porque son innumerables los hombres anónimos que lucharon por nuestra libertad.

Bartolomé Mitre rescata en su “Historia de San Martín y la emancipación sudamericana” (1887), la figura del negro “Falucho”. Mucho se ha discutido sobre la rigurosidad histórica de Mitre sobre este personaje. Más allá de algunos detalles en discusión, hoy se sabe que ciertamente existió el soldado “Falucho” en las filas del General San Martín. Pero aún cuando no hubiese sido así, es positivo reconocer en su figura a los miles de anónimos “Soldados de la Independencia”.

Una escultura de Lucio Correo Morales lo inmortaliza en Buenos Aires y en nuestro pueblo una plaza lleva su nombre. Pero en un artículo de “El Argentino” de 1900, hemos encontrado información acerca de un “Soldado de la Independencia”, que vivió en Saladillo.

Su nombre era “Lorenzo Justiniano Álvarez Ríos”. El es nuestro “Falucho local” y al igual que aquel, tenemos la certeza de que existió, más allá de algún dato que se podría poner en duda, como se desprenderá del análisis que hacemos de la nota de “El Argentino”.

En aquel año de 1900, Don Lorenzo contaba con aproximadamente 116 años, no tenía hogar donde vivir y se encontraba hasta abandonado de su familia. “El Argentino” hace un llamado al Intendente Municipal, para que se ocupe de este anciano que “expuso su vida para darnos patria y libertad”, expresa.

Las autoridades no se hacen esperar, de inmediato se inicia una suscripción pública, para darle “un humilde hogar para poder sobrellevar tranquilo los últimos días de vida”.

La biografía de nuestro hombre no es completa, debido a que su memoria no ha permitido hacerle mayores interrogaciones” (“El Argentino”, 28/10/1900). En esta afirmación se fundan nuestras dudas, además del extenso legajo, que al menos merecería ser chequeado. Pero de todos modos, el periodismo y las autoridades de 1900 lo reconocen como un “Soldado de nuestra Independencia” y creemos que ese es motivo suficiente para que nosotros lo reconozcamos también. Transcribamos entonces su extensa actuación recogida por el periodista Víctor Simón:

Lorenzo Justiniano Ríos nació en los Altos Verdes, partido de Navarro, costa del río Salado, en el año 1784 (según le parece) de Doña Juana María Ríos y Don Carlos de Álvarez, al cual no conoció.

En los primeros años de su vida, estuvo esclavo, lo mismo que su madre, en la casa de Don Mariano Salomón en Tres Esquinas.

Durante la Revolución de Mayo no formó parte en los ejércitos patriotas como soldado de línea, sino como auxiliar (gorgojos), prestando importantes servicios.

Formó parte del ejército argentino que a las órdenes de Rodríguez primero y por último Alvear, dio la independencia a la República Oriental del Uruguay.

Rosas lo tuvo doce años, como auxiliar de su ejército, e hizo con este la campaña de la conquista del Desierto a las órdenes del comandante Mariano Argañarás, y se encontró en la batalla de Caseros, cuando la caída de Rosas.

Presenció el fusilamiento de Dorrego, el 13 de Diciembre de 1828, y la prisión de Paz, el 10 de Mayo de 1830.

Al mando del coronel del Busto, fue uno de los fundadores del pueblo de Bragado, y al mando del coronel Julianes fundó a la Cruz de Guerra, que no existe porque fue incendiado por los indios, y también fue uno de los fundadores de los pueblos del Azul, Tandil, etc.

Sus hijos son: Ambrosio de 90 años de edad, sirvió en las batallas de Pavón y Cepeda y Guerra del Paraguay, lo mismo que Damascio de 88 años, Sabino 79, Robustiano 73 años y Aureliano 68 años, los cuales se encontraron en la guerra del Paraguay, batalla de Santa Rosa, La Verde, etc.

Damascio murió en el Paraguay del cólera, con el grado de Alferez del 4º regimiento del batallón de Lobos”. (“El Argentino”, 28/10/1900).

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